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Bolognesi: ‘Tengo deberes sagrados que cumplir y los cumpliré hasta quemar el último cartucho’

En el 129 aniversario del sacrificio de los héroes que se inmolaron en el Morro de Arica en defensa de la integridad territorial

Germán Parra Herrera.
General de División (r)

Cada época, escoge su pasado, decía Raymond Aron. Nada más oportuno que regresar a la pasada guerra con Chile con un propósito freudiano. Esto no significa anclarnos en el siglo pasado. Para avanzar hay que mirar atrás.

En el Altar de la Patria hecho de ruegos, de inmolaciones, de valor y de plegarias, está siempre el Coronel Francisco Bolognesi y los suyos. Ellos el 07 de Junio de 1880, en la Batalla de Arica, con su heroísmo, escribieron páginas de gloria para nuestra historia. El Morro de Arica fue el escenario de la Epopeya real de los peruanos, en el proceso de los hechos de la Guerra del Salitre que Chile preparó en varios años, con apoyo inglés y que nos asestó por la espalda. Los políticos peruanos, de entonces, obnubilados por sus personalismos, no tuvieron ojos para ver los peligros que acechaban a la Patria.
La opinión pública estaba desinformada de nuestra situación defensiva; los medios de comunicación desinformaban. El diario El Nacional, órgano oficial del Partido Civil (que había desmantelado el Ejército) editorializó cínicamente: “Se nos ha provocado una guerra a todas luces temeraria, sea ella en buena hora”. “Nuestro Ejército como nuestras naves, se encuentran en buenas condiciones de combate (…), el Jefe del Estado ha velado consagrándose exclusivamente al apresto y movilización de todos nuestros medios de defensa territorial…” (Coronel Arturo Castro Flores: La Prensa Limeña en la Guerra con Chile). Quizás la explicación era la misma de ahora: ¡No conviene que el enemigo sepa cómo estamos!

Sobre Bolognesi y la Batalla de Arica se ha dicho mucho, pero no lo suficiente. El heroísmo de Bolognesi se agiganta en el telón de fondo de las circunstancias actuales. El tiempo perfila mejor su condición de hombre índice.

Entorno del heroísmo
El análisis objetivo del heroísmo peruano en el Morro de Arica, nos obliga a tener presente, conceptualmente, los hechos de la guerra que lo precedieron y que pergeñaron el escenario del drama épico.

Había concluido la campaña marítima que condujo magistralmente Grau. El 08 Octubre de 1879, murió en el Combate de Angamos. Su muerte creó un vacío sin fondo. Grau y el Huáscar habían logrado inmovilizar a la escuadra chilena durante siete meses; la primera línea defensiva peruana fue derribada en Angamos. Chile, dueño del mar, tuvo la vía libre: bloqueó puertos e inició la invasión.

El departamento de Tarapacá era defendido por el Ejército del Sur, que después del 08 Octubre quedó aislado, carente de medios y sin posibilidad de refuerzos. El ejército boliviano nunca llegó, Daza traicionó; sin embargo, el coraje de los infantes peruanos derrotó a los chilenos, en la Batalla de Tarapacá (27 Nov 1879). La derrota produjo pánico político en Santiago, pero los peruanos disminuidos al mínimo emprendieron la retirada hacia Tacna. Después de 22 días llegaron a Arica. Bolognesi y su división quedaron a cargo de su defensa para cerrar el paso al avance chileno por tierra; las otras divisiones marcharon hacia Tacna.

Los chilenos desembarcaron al norte de Tacna; en la Batalla del Alto de la Alianza (26 Mayo 1880) derrotaron al Ejército Peruano-Boliviano. La Alianza se disolvió. El Perú quedó sólo en la guerra.

La guarnición de Arica, quedó aislada, rodeada por mar y tierra por un ejército cinco veces superior. Abandonados a su suerte desabastecidos y sin posibilidades de refuerzo. El Crl. Leyva, jefe del Ejército peruano en Arequipa, no hizo caso al llamado que Bolognesi le hizo: ¡Apure Leyva! El personal carecía de todo, menos de dignidad y valor.

Chocano, describió dramáticamente la situación: “La tropa hambrienta, pero siempre erguida, no implora una limosna de la suerte; es como una avanzada de la vida que presenta sus armas a la muerte”.

Respuesta peruana
El Gral. Baquedano, jefe de las tropas chilenas, conocedor de la situación de los peruanos, pero ignorante de la moral que los animaba, encargó al mayor Juan de la Cruz Salvo para que como parlamentario se presente en la mañana del 05 de junio ante Bolognesi y lo intime a una rendición con honores, en razón de la inutilidad de la resistencia.

El Mayor Salvo se esmeró en la propuesta argumentando que las ordenanzas militares permitían la rendición y no era cobardía en casos de extrema inferioridad. En la lóbrega mañana del 05 de junio, Bolognesi consultó con su conciencia y sus subordinados. Se llegó a una decisión unánime y serena.

No fue un exabrupto temperamental producto de resentimiento con el destino. Todos decidieron ir al holocausto rechazando la rendición con todas las ventajas ofrecidas. La decisión se había adelantado cuando Bolognesi, conocedor de la derrota en el Alto de la Alianza, reunió a sus Oficiales y les describió la situación (28 Mayo 80). Si la voluntad desafía al miedo, si el honor se mofa del humillante encuentro con la muerte, entonces se llega al heroísmo. “El héroe es el iluminado de la acción” (Enrique Godó).

Bolognesi contestó: “Tengo deberes sagrados que cumplir y los cumpliré hasta quemar el último cartucho”, frase viril que fue como un latigazo. El Gral. Baquedano quedó humillado. Bolognesi en los telegramas dirigidos al Prefecto de Arequipa relató el hecho; y, Baquedano hizo lo mismo en su parte de guerra. “El señor Bolognesi respondió que estaba dispuesto a salvar el honor de su país quemando el último cartucho”.

La respuesta breve como un epitafio y firme como una arenga al país retumbó en la sala; “centelló como el acero arrancado de golpe de la vaina” (Basadre). La respuesta integró la antología de frases célebres. “Bolognesi había decidido iluminar las sombras que oscurecen el cielo de la Patria, con las llamaradas gigantescas del holocausto inverosímil” (Javier Prado).

Personalidad de Bolognesi
La nota fundamental de la personalidad de Bolognesi fue su altivez ante la muerte y la rectitud de principios. La vida militar de Bolognesi transcurrió en un ambiente nacional de rebeliones militares, de escándalos y corrupción; guerra con España, guerra contra la Confederación Perú-Bolivia, negociaciones del guano y el salitre, importación de chinos, escándalo de la Consolidación de la Deuda de la independencia.

En medio de este desorden, Bolognesi se mantuvo limpio, “vivió sin mancharse ni con el lodo de las guerras civiles, ni con la locura de las riquezas dilapidadas” (Basadre). La vida de Bolognesi fue como la de las aves de plumaje blanco que después de posarse en el pantano, elevan su vuelo con las alas limpias. En plena guerra tuvo tiempo para demostrar su calidad de padre amoroso con su hijo Enrique. Teniente de Artillería destacado al Ejército en Tacna. Bolognesi desde Arica le envió dinero, zapatos y víveres, para aliviar su precaria situación. Por sus cualidades, Bolognesi es Patrono del Ejército, es la estrella rutilante que pende sobre la cabeza de todos los militares. “Bolognesi es para el Perú el punto de convergencia de todas las miradas, de todos los anhelos y de todos los homenajes” (Abraham Valdelomar).

Asalto al Morro
Inmediatamente después del rechazo a la propuesta de rendición, hablaron los cañones desde el mar y desde tierra, trataron de amedrentar quizás en afán de insistir en la rectificación de la decisión de no rendirse. En el asalto se impuso la superioridad material. Bolognesi murió y muchos más. El cadáver de Bolognesi llegó al Callao el 04 de Julio. Las exequias fueron el 07 a cargo del Arzobispo Juan Ambrosio Huerta. La historia no registra las palabras en la Homilía.

Tal vez, fueron como las de Bartolomé Herrera en las exequias del Gral. Gamarra: “Qué podré decir que nos consuele. Hemos vivido abandonados a unos mismos pecados. El espíritu de partido ha venido a sustituir el amor a la Patria. Pidamos a Dios que aceptando el sacrificio, empiece a brillar el espíritu de unión entre los hijos del Perú”.

“El que muere, si muere donde debe, vence y sirve” (Basadre). Bolognesi es inmortal. “La inmortalidad, no es el patrimonio de los cobardes ni pusilánimes, sólo pertenece a los héroes y espíritus superiores” (Nietzche).

La inferioridad de medios, se intentó compensar minando el Morro de Arica y explosionaría en momento oportuno. El sistema falló. Se explicó que las conexiones estaban hechas con cables usados arrancados de las casas existentes, otros suponen que hubo traición de uno que fue prisionero antes del asalto. En todo caso, el plan demostró la decisión de todos de morir por la Patria.

Conclusión
Al inmolarse Bolognesi y los suyos, le dieron al Perú algo más importante que una lección de estrategia militar; le dieron símbolos nacionales y el aliento misterioso para el alma colectiva.

Algún día las generaciones olvidarán que los chilenos vencieron, pero los siglos no dejarán de recordar que en el Morro de Arica los peruanos escribieron la más grande lección de patriotismo de un pueblo.

¿Quién más que Bolognesi? Él y dos de sus hijos, militares murieron por la Patria en la misma guerra.

Estamos seguros que ya no habrá otra guerra por el salitre; pero no estamos seguros que no pueda haber otra guerra por otras razones. ¡Preparémonos!

Fuente: La Razon

Perú impugnará fallo que ordena devolver tesoro virreinal a España

Gobierno impugnará decisión de un juez federal de Miami que ha resuelto la devolución a España de 17 toneladas en monedas de oro y plata, informó el Ministerio de Justicia.

Las cuales fueron halladas en el galeón de la armada española Nuestra Señora de las Mercedes, hundido por un buque británico al suroeste de Portugal, en el año 1804, en las postrimerías del Virreynato del Perú.

Así lo informó la procuradora pública Katty Aquize, quien señaló que la respuesta peruana a lo resuelto por el juez Pizzo, se hará dentro del derecho que le corresponde a nuestro país, en el largo proceso de recuperación de un tesoro que salió de costas peruanas, luego que fuera recuperado casi dos siglos después, por la compañía estadounidense Odyssey Marine Exploration, en 2007.

“El argumento principal del juez Mark Pizzo, para darle la razón a España, es decir que la embarcación es de propiedad de España. Nosotros nunca hemos desconocido su pertenencia al reino de España. La discusión se centra en el contenido de la embarcación; es decir, en las 17 toneladas de monedas y artículos de oro y plata, que provienen del Perú. Ese es el punto en discusión”, sentenció Aquize.

La procuradora señaló que el plazo para impugnar la decisión del juez Pizzo, es de diez días. “Estamos dentro del plazo establecido, en vista que ayer recién ha sido emitida la resolución y puesta en conocimiento de las partes”, añadió.

En los próximos días, se planteará la impugnación del Estado peruano a través de la Cancilleria, la procuradora Aquize y el estudio de abogados que representa al Perú en los Estados Unidos de Norteamérica.

Tanto el Estado peruano, como la firma estadounidense Odyssey Marine Exploration, tienen en mismo plazo para apelar la recomendación del juez federal. Sin embargo, no se ha establecido cuánto tiempo le demandará a este juzgado emitir un nuevo pronunciamiento sobre el caso.

El Perú viene disputando en un juzgado de Miami la propiedad de un tesoro, transportado por el galeón del Virreynato del Perú, Nuestra Señora de las Mercedes, y cuyo valor en la actualidad asciende a los 500 millones de dólares. “Tenemos suficientes indicios razonables y derecho para reclamarlo como nuestro y que regrese al Perú”, sostuvo la procurador Aquize.

Fuente: La Republica

La hija de un ex presidente peruano, en camino a la beatificación

Lima, 23 may (EFE).- La hija del ex presidente peruano Manuel Candamo (1903-1904) y fundadora de la congregación de las Canonesas de la Cruz, sor Teresa de la Cruz Candamo, recibió en abril pasado el estatus de venerable por el Vaticano, lo cual la puso en camino hacia su beatificación, informó hoy un semanario local.

El Papa Benedicto XVI promulgó la aceptación de grado “heroico” otorgado a la vida de sor Teresa el pasado 3 de abril, después de una evaluación realizada por la Congregación para las Causas de los Santos al cabo de casi 30 años de iniciada la solicitud por su propia congregación.

El semanario Somos, del diario El Comercio, informó hoy que las madres Canonesas de la Cruz deben recopilar ahora las gracias y favores concedidos por su fundadora, de preferencia un milagro que concierna a la salud de un devoto, para ser presentado a los peritos médicos y teólogos de la Santa Sede.

Si el dictamen es positivo, el Papa aprobaría la beatificación de la sor peruana, y con un nuevo milagro se seguiría el mismo camino para que sea declarada santa, indicó la revista sabatina.

Teresa de la Cruz Candamo Álvarez Calderón nació en 1872 en Lima en el seno de una familia acaudalada, hija de Manuel Candamo, ex presidente peruano (1903-1904) que murió de una enfermedad en el ejercicio del poder, y de una dama de la alta sociedad limeña, Teresa Álvarez Calderón.

Su juventud estuvo dedicada a la música, la pintura y las tertulias con sus cinco hermanos hasta la muerte de su padre, tiempo en el que Teresa de la Cruz viajó a Europa con su familia y sintió el llamado de la vocación religiosa.

En 1906 conoció al Papa Pío X en Roma y en 1919 fundó, con una de sus hermanas, la congregación de las Canonesas de la Cruz en Lima, la cual se ha extendido en la actualidad a Chile, Argentina, Venezuela, Italia y Albania.

La religiosa murió en 1953 y sus restos reposan en el convento de Santa Teresita, ubicado en una zona céntrica de Lima, donde vivió sus últimos años y cuyo terreno fue cedido por el entonces gobierno de Augusto B. Leguía (1919-1930).

Los cinco santos reconocidos por la Iglesia Católica que tiene Perú son Santa Rosa de Lima, canonizada en 1671; Santo Toribio de Mogrovejo, San Francisco Solano, San Martín de Porres y San Juan Macías, elevado a los altares en 1975.

Fuente: Yahoo Noticias

La hazaña de Miguel Grau al mando del ‘Huáscar’ confirmó que pelean los hombres, no los buques

Una reflexión en el 130º aniversario del epónimo Combate Naval de Iquique

Hugo Ramírez Canaval
Contralmirante (r)

El Combate Naval de Iquique, realizado el 21 de Mayo de 1879, tiene un doble significado muy especial en nuestra historia. En ese día, los peruanos y los chilenos “nos volvimos a pintar de cuerpo entero” –como decía mi sabia abuela– con todas nuestras virtudes: los de acá y con todas sus tristes realidades los de allá.

No voy a relatar el Combate, estimado lector, pero para situarnos, diré que ese día sucedió el primer encuentro de nuestro glorioso Monitor “Huáscar” al mando de Miguel Grau y la Fragata “Independencia” al mando del capitán de navío Juan Guillermo More, que habían salido a pesar de estar tan mal reparados de urgencia, luego de varios años desarmados con las calderas y los cañones en tierra; tenían dotaciones sin entrenar, y –para colmo– no contaban con la munición adecuada: disparaban balas-bolas como perdigones gigantes que rebotaban en el casco de los blindados chilenos. Así, fueron a buscar al enemigo.
Así, zarparon para buscar a la poderosa escuadra enemiga que sabían que estaba bloqueando el no protegido puerto de Iquique.

Sobre el Combate Naval de Iquique, sabemos que al comenzar las acciones, el chileno capitán de corbeta Carlos Condell huyó del escenario con su buque la corbeta Covadonga a pesar de que su jefe Prat le había ordenado combatir. En la historia de las guerras en el mar, nunca se ha sabido de un comandante de buque de guerra en esa cobarde situación. Sabemos también que por designio aciago del destino –que por otro lado fue muy pródigo con Chile– perdimos en aquel primer día de operaciones nuestro mejor buque –la Independencia– que varó mientras perseguía a Condell.

Asido a la baranda
Sabemos que la Esmeralda se encontraba fondeada con la ciudad de Iquique al fondo, razón por la cual Grau no podía emplear los cañones para no dañar la población y decidió emplear el espolón y que en el tercer intento hundió a la Esmeralda. Sucedió que como consecuencia del espolonazo, el comandante de la Esmeralda, Capitán de Fragata Arturo Prat, cayó a la cubierta del Huáscar donde falleció como un hombre, pues supo afrontar su destino y presentó combate. Debo dejar constancia de que es una falta de respeto a su memoria, el que algunos chilenos lo presenten como un pirata abordador.

Esos chilenos quieren convertir esta fatal caída en “salto al abordaje” a pesar de que el segundo oficial Teniente Uribe escribió: “la última vez que vi a mi comandante en la inclinada toldilla, estaba fuertemente asido a la baranda para no caer”. Lo triste es que hay historiadores peruanos que haciendo coro a las mentiras de algunos chilenos, dicen que Prat “murió en un temerario intento de abordaje”. Ya les aclararemos su ignorancia.

Por otro lado, sabemos que Grau ordenó rescatar a los sobrevivientes, quienes una vez en cubierta del Monitor (7 oficiales y 55 tripulantes) corearon el agradecido y sonoro “¡Viva el Perú generoso!” lanzado por el Teniente Uribe, Segundo de Prat. Lo feo de aquella historia, es que en esos precisos momentos y solamente 10 millas al sur, en Punta Gruesa, el chileno Condell que había huido cobardemente de Iquique, se puso “valiente” y le salió el “huaso” al ver que sus perseguidores de la Independencia varada en una roca desconocida, trataban de salvar sus vidas, y los cañoneó y ametralló por 40 minutos, hasta que apareció en el horizonte la silueta del Huáscar, con los rescatados chilenos a bordo. Entonces… ¡Volvió a huir! ¡Y ese es un héroe para los chilenos!

Veamos lo que dicen los historiadores chilenos y los documentos chilenos:

Condell al desnudo
Carlos López Urrutia, dice: “Condell al verse atacado decidió desobedecer las órdenes de Prat y emprender la retirada. More trató de maniobrar con el fin de atacar a la Covadonga con el espolón por haber perdido su cañón de proa (…) la Independencia se varó, la quilla quedó destrozada y el buque escorado. Condell gobernó de manera que se situó con su buque a la popa del blindado donde podía cañonear a su gusto sin peligro”.

Jorge Inostrosa, en su historia novelada dice: “Entretanto la Covadonga huía hacia el sur…”. Luego de relatar la varadura de la Independencia, continúa: “Condell viró para pasar cerca y gritó ¡fuego! con ferocidad… era aquella una matanza despiadada…”

En el “Diario de la Guerra del Pacífico” de “El Mercurio” de fecha 28 de Junio de 1979, bajo el título: “Sin la Providencia que guió a Condell” se publica una carta de fecha 28 de Junio de 1879, que dirige el Comisario General, civil Sotomayor, al Ministro Varas, y le dice: “Es muy sensible y hasta inexplicable que poseyendo la escuadra tan poderoso material no haya podido aún hacer algo esencial en la guerra (…) sin la Providencia que guió a Condell por los escollos en que varó la Independencia, la campaña habría sido una verdadera derrota. Lo digo a Ud. con toda sinceridad y sentimiento, creo que hasta ahora la escuadra peruana ha dado pruebas de mayor audacia que la nuestra”.

Esta es la historia de dos actuaciones en la misma mañana, que demuestran quien es quien o quien fue quien en aquella Campaña Naval, que nuestros historiadores no nos cuentan. No lo dicen como si tuvieran miedo de resaltar las grandezas de nuestros combatientes así como las bajezas y cobardías de los enemigos. ¡Nuestros jóvenes deben conocer la verdad!

Jugosas comisiones
Con este ejemplo, nos podemos explicar la razón del descontrolado armamentismo chileno. Ellos saben porqué 130 años después, todavía desconfían de su “jiente”.

Todos entendemos que la otra razón son las jugosas comisiones. Los peruanos los tenemos catalogados: Prat y Condell: 50% de valientes y 50% de cobardes y mentirosos. Pueden seguir comprando. El material ayuda, pero no lo es todo. ¡Cuando no hay hombres, no hay hombres!

Porque saben eso es que a pesar de tanto armamento, han buscado la protección de Ecuador y de Bolivia, y ahora están acudiendo ante Venezuela. El miedo hace perder la vergüenza, pero no les importa. A nosotros nos da risa, como a todo el mundo en el mundo, y no nos importa, porque los marinos del mundo sabemos que: “Pelean los hombres, no los buques”. Esto nos confirma la convicción de que debemos hablar el mismo lenguaje: ¡A la razón, con razones. A la fuerza ¡Con más Fuerza!

Fuente: La Razon

Costa Rica: Amigo del Perú en la Guerra del Pacífico

14:48 | En pleno conflicto armado recibimos valiosa ayuda costarricense. Un interesante episodio de nuestra historia que muy escasamente se resalta o difunde

Por: Rosa Garibaldi*
elcomercio.com.pe

A mediados de 1856 un hecho escandalizó a la América Latina: el filibustero norteamericano William Walker se apoderó de Nicaragua con el apoyo encubierto de Estados Unidos, entonces bajo la presidencia del demócrata James Buchanan, líder máximo de la corriente expansionista. La respuesta del presidente Ramón Castilla fue inmediata. Formuló, a través de Juan Ignacio de Osma, ministro peruano en Washington, la más enérgica protesta al Departamento de Estado y expidió, además, un decreto para crear una legación en Centroamérica nombrando como ministro residente a un abogado de 35 años: Pedro Gálvez, su ministro de Justicia. El decreto dispuso auxilios para América Central en su lucha contra el filibustero Walker y negociaciones para lograr adhesiones al Tratado Continental que, con el auspicio del Perú, y conjuntamente con Chile y Ecuador, fue firmado ese año. Creó una sólida alianza continental contra el peligro de expediciones piráticas como la de Walker.

Gálvez en Costa Rica
Pedro Gálvez llegó a Costa Rica con dos miembros de su legación el 22 de enero de 1857. Era un momento crítico pues la campaña bélica contra Walker ya no estaba surtiendo efecto. Arribó cuando el bergantín Once de Abril, comandado por el marino peruano Antonio Valle Riestra acababa de incendiarse en plena batalla contra la goleta filibustera Granada, de Walker. Valle Riestra quedó terriblemente quemado y fallecieron dos marineros peruanos. La presencia de Gálvez robusteció los ánimos para reanudar las operaciones bélicas. Costa Rica emprendió los esfuerzos para reconstruir su ejército y liderar la segunda expedición contra Walker. El presidente costarricense Juan Rafael Mora autorizó a Gálvez para que, en su representación y con los más amplios poderes, coordinara con el Gobierno Guatemalteco la acción unida de todos los estados centroamericanos en la lucha para expulsar a Walker. Al mismo tiempo, el canciller de Costa Rica, Lorenzo Montúfar fue enviado a El Salvador en idéntica misión. Derrotado y acorralado por los ejércitos centroamericanos, William Walker fue rescatado por la marina estadounidense.

Lazos de amistad
La solidaridad del Perú con Costa Rica llegó a ser tan profunda que se convirtieron en socios para construir un futuro canal interoceánico. Al mismo tiempo, primero Costa Rica y, luego el resto de estados centroamericanos se adhirieron al Tratado Continental.

En julio de 1857, Gálvez firmó con Costa Rica un convenio fijando las condiciones de un empréstito de cien mil pesos con el que el Gobierno Peruano auxiliaba a Costa Rica, con un interés del 4% anual y con diez años de plazo para el reembolso. Gálvez explicó que el ánimo del Perú hubiera sido no cobrar interés alguno; cobraba 4% porque el Perú estaba obligado a pagar, a la vez, ese interés por los 100.000 pesos que el consignatario del guano en Gran Bretaña le había cobrado por adelantarle el dinero.

La obligación de Costa Rica venció en 1868. En la documentación de Hacienda, publicada en Costa Rica, consta que jamás pagó un centavo y que jamás el Perú reclamó por ello. No fue sino en 1879, durante la Guerra del Pacífico, que el ministro peruano Tomás Lama solicitó el pago del préstamo pero con una considerable rebaja en los intereses acumulados. El historiador costarricense Cleto Gonzales Viquez señala que no fue propiamente un negocio; fue más bien “un servicio de amistad y una demostración de simpatía al Perú por su actitud de defensa contra el filibusterismo”. El historiador costarricense Rafael Obregón afirma que el Perú fue el único país que ayudó de manera efectiva a la causa centroamericana. Otros expresaron su simpatía y solidaridad pero su actitud no pasó de allí.

La gran ayuda al Perú
Los esfuerzos de Costa Rica por retribuir el apoyo y la generosidad del Gobierno Peruano le causaron serios problemas. El 28 de agosto de 1879 el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Miguel Luis Amunátegui, pidió explicaciones, pues el Gobierno de Chile se había enterado de que en Panamá se había desembarcado, y trasladado en una nave con destino al Perú, 103 cajones de rifles y 200 de cápsulas fulminantes, armamento entregado en Costa Rica al general don Domingo Vásquez, ex ministro de Honduras en Lima, pero cuyo destino final era el Perú. El canciller costarricense negó —en nota dirigida a su par chileno— que su país hubiera entregado armamento al Perú, sin embargo cuando el ejército chileno invadió Lima encontró en los Archivos de la Cancillería Peruana prueba de que la entrega de armamento se había efectuado.

El Gobierno de Costa Rica se encontró en serios aprietos cuando llegó a San José una misión, bajo el mando del encargado de negocios chileno Adolfo Carrasco Albano, para entablar un enérgico reclamo. La nota que el agente chileno envió a la cancillería costarricense le advertía que suministrar armas a un beligerante era motivo, en Derecho Internacional, para que el otro beligerante declarase la guerra. El representante chileno, sin embargo, mostró disposición para aceptar una explicación y dar por sentado que no hubo ánimo hostil sino, a lo sumo, “inconsciencia de la responsabilidad de un acto que resultaba violatorio de la neutralidad”.

Esta magnífica historia de solidaridad y amistad del Perú y Costa Rica fue ampliamente comentada el 8 de noviembre del 2005 por Marco Vinicio Vargas, viceministro de Relaciones Exteriores de esa nación centroamericana, ante su canciller Roberto Tobar, el embajador del Perú Alberto Gutiérrez La Madrid y la autora de esta nota, durante las actividades conmemorativas del 150 aniversario de la guerra contra el filibustero William Walker, que finalmente culminó con su derrota y expulsión definitiva y su ejecución en Honduras el 12 de setiembre de 1860.

William Walker (1824-1860).
Médico, abogado, militar y filibustero de Estados Unidos que a mediados del siglo diecinueve con la ayuda de mercenarios de su país intentó conquistar Centroamérica, autoproclamándose presidente de Nicaragua en 1857 y pretendiendo crear una colonia esclavista. Fue ejecutado en Honduras en 1860, contando con 36 años. En tiempos de la Guerra Civil norteamericana gozaba su memoria de gran reputación entre los estados sureños y del oeste. Mientras los estados del norte lo consideraban un simple pirata.

[*] Historiadora y diplomática peruana, profesora en la Academia Diplomática del Perú.

Cañón ‘Dahlgreem’ encontrado en Miraflores combatió contra invasores chilenos en Reducto N° 1

Formaba parte de la Batería “Alfonso Ugarte” que defendió a Lima

Ivo Castellares
La Razon

Los restos de un cañón Dahlgreem, el único en su género que formó parte de la artillería peruana que combatió el 15 de enero de 1881 en la defensa de Miraflores frente a la invasión militar chilena, fue encontrado por obreros de construcción en las tareas de excavación para la construcción de un edificio en la calle Schell 452, en el distrito de Miraflores.

El hallazgo, inicialmente, provocó confusión entre las autoridades miraflorinas, pero luego de la convocatoria de peritos del INC, a petición del alcalde distrital, Manuel Masías Oyanguren, se determinó que correspondía al cañón Dahlgreem que formaba parte de la Batería “Alfonso Ugarte”, emplazada detrás del Reducto N° 1, en la segunda línea de defensa del distrito.

Una consulta rápida en los textos históricos de la época permitió comprobar, además, la existencia de un registro fotográfico de esta arma, así como la información respectiva que da cuenta de que se trataba de un cañón de avancarga, de bala esférica, de un largo de 4.09 metros, peso 7,121 kilos, carga de pólvora 9 kilos y un alcance de tiro de 3,338 metros.

En la contienda bélica que se registró en Miraflores, 4,000 peruanos sostuvieron un desigual enfrentamiento con 15,000 invasores chilenos, premunidos de armamento superior en calidad y cantidad, quienes sobrepasaron las líneas defensivas, luego de eliminar a la mayoría de resistencia y de “repasar” a los heridos que quedaron regados en el campo de batalla.

Los defensores, al ver perdida la batalla, resolvieron enterrar los contados cañones que usaron en el batallón, entre ellos el singular Dahlgreem.

Durante 128 años se desconocía el lugar de su entierro, hasta que el pasado lunes 11 fue encontrado de manera casual durante la excavación que realizan los obreros de la empresa Cordus S.A., por cuenta de la Promotora Inmobiliaria Shell SAC.

Por disposición del alcalde Masías, el cañón Dahlgreem fue trasladado hasta el Museo de Sitio “Andrés Avelino Cáceres” que funciona en las instalaciones del Reducto N° 2 de Miraflores, para su limpieza y rehabilitación para ser mostrado al público en razón de su valor histórico.

Una de las víctimas de Barrios Altos participó en asesinato de 7 policías

Dircote revela antecedentes criminales de Luis León Borja “camarada Pablo”.

UNIDAD DE INVESTIGACIÓN
La Razon

Dos de los 15 fallecidos y uno de los cuatro lesionados gravemente durante la incursión del grupo militar autodenominado “Colina” eran terroristas de Sendero Luminoso, de acuerdo con una pesquisa preliminar realizada en los archivos de la Dirección Contra el Terrorismo (Dircote).

A esta pesquisa deben sumarse otras en las próximas semanas, particularmente la referida al atentado contra los integrante de la escolta presidencial “Húsares de Junín”, que involucraría a varios de ellos, con la finalidad de revelar quiénes eran políticamente las ‘víctimas’ del grupo militar encabezado por el mayor EP Santiago Martin Rivas y sobre las cuales iremos entregando gradualmente a nuestros lectores.

La finalidad de esta investigación tiene por objeto restituir la verdad sobre las falsedades propagandizadas por las llamadas ONGs de derechos humanos, promotoras del megajuicio contra el ex presidente Alberto Fujimori, que han presentado a los fallecidos como inocentes vendedores ambulantes, lo cual no se ajusta a la verdad, por lo menos en los casos que estamos revelando en esta entrega y las que haremos en los próximos días.

El primer avance pone al descubierto los nombres de Luis Antonio León Borja y de su pariente cercano Filomeno León León, que se contaron entre los 15 fallecidos, y el de Alfonso Rodas Alvítez, incluido entre los cuatro lesionados de gravedad por efectos de la ejecución extrajudicial cometida por el grupo militar encabezado por el mayor EP (r) Santiago Martin Rivas, actualmente recluido en prisión.

Asesino
La investigación respecto a Luis Antonio León Borja ha arrojado resultados estremecedores, pues no se trata de un activista más de la organización terrorista, sino que era integrante de uno de los destacamentos especiales de “aniquilamiento selectivo” más tenebrosos que existieron en el período de la lucha antiterrorista que libró el gobierno de Fujimori.

Según el atestado número 29- Dircote del 23 de abril de 1986, León Borja fue capturado 15 días antes, en diferentes operativos, juntamente con otros 16 terroristas con los cuales integraba un destacamento especial de “aniquilamiento selectivo” de Sendero Luminoso, que operaba a órdenes del Comité Metropolitano de Lima de la organización extremista, que dirigían los desaparecidos Tito Valle Travesaño y Yovanka Pardavé y el integrante de la cúpula y actual reo en cárcel, Víctor Zavala Cataño.

De acuerdo con el mencionado atestado, este grupo fue el responsable de la ejecución de siete efectivos policiales y de las heridas graves de otros dos en distintos puntos de la capital, así como asaltos y robos de vehículos para utilizarlos en la ejecución de los crímenes.

Policías emboscados
Los infortunados policías en todos los casos fueron emboscados y en el caso de los asesinados, le dispararon un “tiro de gracia” en la sien.

Las víctimas fatales de este baño de sangre desatado por el destacamento al que perteneció León Borja fueron el comandante PNP-PIP Nelson Guía Gonzales, guardia republicano José Castañeda Pérez, y los guardias civiles Víctor César Paredes Cruz, Víctor Cama Arias, Marcos Perleche Vargas, Carlos Flores Ángeles, Ignacio Calcas Cause, y los heridos graves: el guardia civil José Díaz Mantilla y el agente PIP Aurelio Palma Hugo.

Borja León, entonces de 28 años y conocido con el alias de “camarada Pablo”, fue encontrado responsable de esos delitos juntamente con los siguientes

integrantes del destacamento especial: Wilfredo Gonzales Olarte (21) “José”, Enrique Carbajal Aparca (31) “Kike”, Miguel Ángel Talavera Estupiñán (21) “Jacobo”, “Micha” o “Miguel”.

También: Álex Vicente Rivadeneyra (26) “Alejandro”, Daniel Zózimo Rojas Mendoza (27) “Amaraldo”, Gregorio Quispe Cruz (35) “Javier” o “Amaru”, Alejandro Sánchez Taype (29) “Afilador” o “Chato”, Peter Ivey Cassallo (27) “Peter” o “Esteban”, Charles Jaime Lastra Domínguez (27) “Tulín” o “Néstor”.

Asimismo: Eduardo Guillermo Ibarra Sánchez (49) “Ernesto”, Galileo Américo Flores Borja (33) “Sergio”, Isaac Baldeón Pérez (49) “Gerónimo”, Tito Américo Villalta Huamanlazo (22) “Tito”, Fabián Hilachoque Huertas (32) “Tíbiri Tábara” y Pedro Julio Peña Gutiérrez, este último solo estuvo detenido unos días porque, increíblemente, fue puesto en libertad por orden del juez del 41 Juzgado Instrucción de Lima.

De acuerdo con el reporte policial, integraron igualmente este destacamento especial: Zenaico Sucso Huamaní “Orlando” o “Rolando”, quien fue abatido por efectivos policiales al resistirse a la intervención policial; así como los reos en cárcel en esos días: Gloria Aurelia Ramírez Ayala “Luz”, Pedro Quispe Balcázar “Pedro”, Juan Carlos Aponte Silva “Pablo”, Prudencio Ramos Gala “Moisés”, Timoteo Virgilio Mamani Chanbe “Freddy” y Yolando Quinua Ollachica “Yolanda”.

Igualmente los no habidos: Santos Leoncio Quinua Ollachica “Leo”, Ramiro Peña Ríos (26) “Roberto”, Rosa Jesús Calderón Lara y otros no identificados y conocidos únicamente por seudónimos.

Más sobre León
El atestado policial N° 31- Dircote, del 10 de julio de 1985, advierte que León Borja antes de su participación en este destacamento especial, integró en años anteriores el llamado Movimiento Juvenil Revolucionario, un organismo de fachada de Sendero Luminoso, así como el Comité Subzonal Centro, con sede Breña, del Comité Metropolitano de SL, que tenía al subversivo “Humberto” como mando político y “Julián” como mando militar.

El atestado policial 10-D8-Dircote del 22 de enero del 1990, es decir 11 meses antes de su violento deceso, dio cuenta de su condición de no habido.

Si bien es cierto que sus detenciones significaron el desmantelamiento de uno de los destacamentos especiales de “aniquilamiento selectivo”, la victoria de la Policía no duró mucho tiempo, porque la mayoría de los denunciados fue liberado por decisión de jueces blandengues que prefirieron someterse a las amenazas de los terroristas.

Prueba de ello es que el 3 de noviembre de 1991, fecha de la incursión del llamado grupo Colina en el inmueble del Jr. Huanta 840 de Barrios Altos, Luis Antonio León Borja, se encontraba disfrutando de plena libertad, juntamente con las otros participantes.

“Abadía” los reconoció
De acuerdo con testimonios de los ex agentes del Grupo Colina, que participaron en la operación, León Borja y las otras 14 víctimas de Barrios Altos fueron reconocidos e individualizados como miembros de Sendero Luminoso por el agente encubierto del Servicio de Inteligencia del Ejército, Douglas Arteaga Pascual, conocido como el agente “Abadía”, quien había conseguido infiltrarse en esta célula terrorista y los conocía a cada uno de ellos.

Pero, “Abadía”, increíblemente nunca fue convocado como testigo por la sala penal especial de la Corte Suprema de Justicia, que presidió el inefable vocal César San Martín Castro, porque si lo hubiera hecho este se habría informado de primera fuente sobre el prontuario criminal de los ultimados por el grupo Colina.

El afán de condenar “sí o sí” al ex mandatario lo llevó a despreciar esta valiosa información y a rechazar la oportunidad de conocer que se trató de una operación llevada a cabo unilateralmente por un grupo militar que se apartó de la política de pacificación de Fujimori que finalmente llevó a la derrota de Sendero Luminoso y de verificar que las víctimas no eran inocentes sino criminales.

Los 9 estudiantes y profesor de La Cantuta asesinados por grupo ‘Colina’ eran senderistas

Dircote desbarata la sentencia de San Martín que los calificó de inocentes

UNIDAD DE INVESTIGACIÓN
La Razon

Del total de nueve estudiantes y un profesor asesinados extrajudicialmente por un grupo de militares que se apartó de la política de pacificación del ex presidente Alberto Fujimori, cuatro de ellos, incluido el docente, tenían activa participación en las actividades de Sendero Luminoso, y todos sin excepción pertenecían al llamado Comité de Internos que funcionaba como organismo de fachada de la organización subversiva y a la que solo pertenecían los militantes de la secta terrorista.

Este es el primer reporte oficial que la institución policial entrega sobre los antecedentes del grupo de estudiantes y el profesor ultimados el 18 de julio de 1992 por el llamado grupo ‘Colina’. Ellos son los estudiantes: Juan Gabriel Mariño, Bertila Lozano Torres, Dora Oyague Fierro, Robert Teodoro Espinoza, Marcelino Rosales Cárdenas, Felipe Flores Chipana, Luis Enrique Ortiz Perea, Armando Amaro Cóndor, Heráclides Pablo Meza y el profesor Hugo Muñoz Sánchez.
El reporte no incluye información sobre el estudiante Luis Enrique Ortiz Perea, incluido entre los asesinados, y la explicación que se ha recibido al respecto es que este informe es un adelanto, en razón a que aún no han sido localizados otros atestados, que se encuentran en calidad de extraviados, con los cuales se tendría por fin un informe completo de las implicancias de los otros estudiantes en las actividades de Sendero Luminoso en la Universidad La Cantuta.

La categórica afirmación ha sido proporcionada por la actual jefatura de la Dirección Contra el Terrorismo (Dircote) en información reservada elevada al Congreso y en respuesta a la solicitud formulada por congresistas interesados en establecer las verdaderas filiaciones políticas de los fallecidos en los años 1991 y 1992, fechas en que ocurrieron los sucesos de Barrios Altos y La Cantuta, en manos del llamado grupo ‘Colina’, que jefaturaba el mayor EP (r) Santiago Martin Rivas.

Mentira de San Martín
La aseveración policial pone al descubierto la mentirosa conclusión de la sentencia de la Sala Penal Especial de la Corte Suprema de Justicia que presidió el vocal César San Martín, por la cual se ha condenado al ex presidente de la República, Alberto Fujimori, a 25 años de pena privativa de libertad, luego de establecer que los estudiantes fallecidos eran inocentes y que sus decesos fueron obra de un Estado criminal.

Igualmente, refuta la afirmación del ex jefe del GEIN de la Dincote, coronel PNP (r) Benedicto Jiménez, quien en su testimonio rendido en el “megajuicio”, dijo que los estudiantes fallecidos eran “zampoñeros”, lo cual revela que el citado ex oficial solo conocía las pesquisas para capturar a la cúpula de Sendero Luminoso, lo cual es un mérito por el cual ha pasado a la historia de la República, pero no conocía nada de las restantes pesquisas de su unidad matriz.

La declaración de Jiménez, por proceder de un ex jefe policial que se suponía conocía los tejes y manejes de la pesquisas antiterroristas, exacerbó en ese momento los ánimos de los fiscales y abogados acusadores y de los juzgadores contra el ex jefe de Estado.

La malas lenguas han señalado al respecto que Jiménez dio esa versión para satisfacer las presiones de los “caviares”, con el argumento de que recibiría ayuda en los juicios abiertos en su contra por su enemigo el general PNP, Ketín Vidal y que al final no lo hicieron y lo dejaron expuesto a nuevas persecuciones judiciales.

Información tardía
Tanto los acusadores como los juzgadores durante el megajuicio nunca se preocuparon en recabar los antecedentes oficiales policiales del suceso, pues si lo hubieran hecho oportunamente no hubieran incurrido en el exabrupto condenatorio, y se entiende que no lo hicieron porque querían condenar “sí o sí” a Fujimori, como efectivamente lo han hecho, en medio del beneplácito de las llamadas ONG de DDHH, promotoras y financiadoras del proceso judicial.

De acuerdo a los antecedentes aportados por la Dircote, del grupo de diez fallecidos, cuatro de ellos participaron en innumerables jornadas de agitación promovidas por Sendero Luminoso, e incluso fueron detenidos, por participar en desórdenes callejeros, lanzar arengas contra el Gobierno e incitar a la lucha armada.

Ellos son: Robert Edgar Teodoro Espinoza, Armando Richard Amaro Cóndor, Felipe Flores Chipana y el profesor Hugo Muñoz Sánchez, de los cuales la información consigna los atestados que originaron sus detenciones.

Teodoro Espinoza
Sobre Teodoro Espinoza, hijo de José Oriol Teodoro León y Edelmira Espinoza Mory, el informe señala que el 22 de mayo de 1991 fue detenido y puesto a disposición de la Dircote, en calidad de detenido, luego de haber sido intervenido en la zona de Pedregal, Chosica, participando en alteraciones del orden público, lanzando arengas contra el Gobierno e incitando a la población a participar en la lucha armada.

A pesar de haber sido detenido infraganti como agitador senderista, la Dircote procedió el primero de junio siguiente, según lo indica el Parte 1583- D8- Dircote, a ponerlo en libertad en razón a que “no se han encontrado ni elementos de juicio suficientes que hagan presumir que se encuentre incurso dentro del alcance de la ley que reprime al terrorismo”.

Teodoro era natural de Huari (Ancash) y cursaba estudios del sexto ciclo de Biología y era residente del Internado Pabellón B N° 208 de la UNE - La Cantuta.

Amaro Cóndor
Respecto a Armando Richard Amaro Cóndor, el oficio 030- SE- EPT- Chosica, da cuenta que fue detenido y puesto a disposición de la Dircote en calidad de detenido, también por haber sido intervenido el 22 de mayo de 1991 en la zona de Pedregal, Chosica, participando con Teodoro en la misma jornada senderista.

Al igual que Teodoro, el senderista Amaro Cóndor fue liberado el siguiente primero de junio, según da cuenta el parte 1538- D8- Dircote del primero de junio de 1991, “por no haber elementos de juicio suficientes que hagan presumir que se encuentren incurso dentro del alcance de la ley que reprime el delito de terrorismo.

Amaro era natural de Lima, cursaba el cuarto ciclo de Educación Técnica de la UNE La Cantuta y era residente en el Internado Pabellón B, habitación N° 401, de la citada universidad.

Flores Chipana
En la lista de activistas senderistas se incluye a Felipe Flores Chipana, entonces estudiante del sexto ciclo de Electrónica en la UNE - La Cantuta.

Según el oficio 030- SE- EPT- Chosica, fue detenido en las mismas circunstancias conjuntamente con Teodoro y Amaro, e igualmente liberado porque “no se han encontrado ni elementos de juicio suficientes que hagan presumir que se encuentre incurso dentro del alcance de la ley que reprime al terrorismo”.

Flores Chipana había nacido en Ihuayllo, Aimaraes (Apurímac), cursaba el sexto ciclo de Electrónica en la UNE La Cantuta y también era residente en el Internado controlado por Sendero Luminoso.

Muñoz Sánchez
El profesor Hugo Muñoz Sánchez, a diferencia de los anteriores, registra mayores referencias de antecedentes subversivos.

El parte 007- VII- RPNP- SR- C- JPP- SECOTE del 06 junio de 1994, que da cuenta de una investigación de antecedentes, señala que el docente tenía vínculos de parentesco con los hermanos Gilberto, Nilo, Marco, Víctor y Octavio Muñoz Palacios, de los cuales Víctor tenía la condición de jefe político militar del PCP - SL en la zona de Tayacaja y Colcabamba, en Huancavelica.

El parte 1301- D5- Dincote del 07 de abril de 1994 da cuenta de otra pesquisa que indica que Muñoz al momento de su fallecimiento estaba requisitoriado por el 10mo. Juzgado de Lima, por el delito de terrorismo.

El parte 37452- D5- Dincote del 26 de setiembre de 1992, informa de una primera investigación que da cuenta que Muñoz fue pesquisado por su presunta participación en actos preparatorios del paro armado convocado por el PCP - SL para los días 21 y 22 de julio de 1992 y por su vinculación con el prontuariado terrorista Francisco Joselito Monteza Benavides, intervenido anteriormente por el Ejército.

Un año antes de esta pesquisa, de acuerdo al parte 1583 - D - Dircote del primero de junio de 1991, increíblemente la Dircote reportó, pese a los antecedentes señalados, que durante el proceso investigatorio no se han encontrado evidencias ni elementos de juicio que hagan presumir su participación en el delito de terrorismo.

Muñoz, según Nota de Investigación 217- D2- EM- JS del 23 de octubre de 1992, hizo estudios de Electrónica en la UNE - La Cantuta e integró la Promoción 1987, y al igual que sus pupilos vivía en el Internado de la universidad.

Los otros
De acuerdo al Parte 1301- D - Dincote del 07 de abril de 1994, el Comité de Internos, de la que formaban parte los estudiantes eliminados por el grupo ‘Colina’, “era una fachada de alumnos que militan o apoyan al PCP- SL.

Respecto a los otros estudiantes Marcelino Rosales Cárdenas, Heráclides Pablo Meza, Bertila Lozano Torres, Juan Mariños Figueroa y Dora Oyague Fierro, la información no aporta antecedentes personales, excepto que residían en los Pabellones del Comité de Internos, controlados por Sendero Luminoso, en el cual se programaban las acciones terroristas ejecutadas a lo largo de la Carretera Central y poblaciones andinas aledañas.

‘Franco Navarro, perdóname’, dice el que le fracturó la pierna en 1985

9:27 | El argentino Julián Camino es hoy asistente técnico en Estudiantes de La Plata. Afirma que entró fuerte porque el pasto estaba mojado

El Comercio
Pedro Canelo

La Plata. Quiero decirle que han pasado casi 25 años, pero que cada vez que repito esa jugada aún siento que a mí también me fracturaron la tibia y el peroné. Quiero preguntarle por qué lo hizo. Pero Julián Camino se anticipa y dice que a él también le dolió. Que meses después de ese foul bandolero contra Franco Navarro, lo buscó para pedirle, por favor, que lo disculpara. Aquella vez, en abril de 1987, el Independiente del peruano se enfrentó con el Estudiantes de Camino. Ganó el rojo por 5-1 y con cuatro anotaciones de Franco, quien demostró que no había nacido para perdonar.

“Fue una jugada penosa, pero no fue intencional. La cancha estaba resbalosa y por eso cuando me barrí le llegué con todo a Franco, quien también venía con un pique. Ningún jugador entra a la cancha para romperle la pierna a otro. Mucho menos que Bilardo me haya metido a la cancha solo para sacarlo a Navarro. Yo lo busqué y le pedí perdón, ahora me pone muy feliz que tenga éxito como entrenador”, dice Camino, en una pausa del entrenamiento de Estudiantes de La Plata, equipo donde actualmente labora como asistente de campo del técnico Alejandro Sabella.

A Julián Camino quise explicarle que desde muy niño siempre regresé a la escena del crimen imaginando una película. Aquel Franco Navarro ochentero era Daniel San: joven y peleador, con el ojo de tigre intacto; mientras que él, se me ocurría, podía ser ese muchacho de los Cobra Kai que obedece las órdenes de su despiadado senséi (Bilardo para mí) y que sale al tatami (llámese estadio Monumental de River Plate) para romperle la pierna a Ralph Macchio (Franco Gol) y sacarlo de competencia. No puedo hacerlo. Esta versión real de Julián Camino, con buen trato y sin mala onda cuando le recuerdan su condición de victimario, supera mis años de ficción en los cuales él siempre fue el malo.

“Hubo mucha adrenalina en ese partido, si no lo sacábamos adelante se nos venía el mundo encima. Menos mal que mi gran amigo Ricardo Gareca, por quien estoy enterado de cómo va el fútbol peruano, pudo meterla al final”, recuerda Camino.

—Pero Passarella empujó al defensor peruano (Chirinos)— le aclaro.

—Puede ser, te dije que esa cancha resbalaba demasiado, seguro por la vehemencia con la cual fue a la jugada, Passarella lo empujó —responde.

Hoy Camino está contento porque su querido Estudiantes se levanta y ya está en octavos de final de la Copa Libertadores. Si se dan un par de resultados, este ex jugador podría regresar al país que lo considera una especie de Lex Luthor. “Es importante lo que hace la “U” y San Martín, estoy bien informado por Gareca de su fútbol. Ahora me entero de que a Franco le va bárbaro como técnico y que es puntero. Si lee esto, le mando un gran saludo”. Julián quizá pueda aconsejar al portugués Pepe y decirle que la sanación está en pedir perdón setenta veces siete.

Porque él, después de casi 25 años, enmendó el Camino.

Descubren sala de audiencias en Chan Chan

10:55 | Espacio se destinaba para que máxima autoridad chimú sesionará en privado

El Comercio
Por Renzo Guerrero de Luna, corresponsal

Cuando uno llega a la ciudadela de Chan Chan se da con la sorpresa de que los turistas solo pueden visitar, y a medias, uno de los diez palacios que componen el centro arqueológico. Y es que del conocido recinto Tschudi, ahora rebautizado como Nik Am, se exhibe únicamente el 40% de su infraestructura. El resto se encuentra aún debajo de dunas de tierra por limpiar y rehabilitar.

La falta de presupuesto ha limitado los trabajos de la Unidad Ejecutora 110 en Nik Am. Sin embargo, a sus esfuerzos se han sumado los del Instituto Nacional de Cultura (INC) de La Libertad y del Plan Copesco, que, con fondos de la Municipalidad de Trujillo, han logrado concretar tres importantes obras.

La que más destaca es la recuperación de una exclusiva sala de audiencias, independiente y adyacente con la plaza chica de Nik Am, destinada a sesiones privadas que realizaba la máxima autoridad chimú.

Según explicó Miguel Fiestas, director del proyecto arqueológico, este lugar, denominado recinto 2, tiene varias peculiaridades.

Entre ellas resalta su distribución en forma de U, así como la decoración del lugar compuesta por las famosas ardillas de los bosques de algarrobo, hoy desaparecidas. Estos animales, que en otros espacios avanzan en una sola dirección, aquí se subdividen justo en el medio del recinto. “La tantas veces mencionada dualidad prehispánica expuesta”, dice el especialista.
“En el recinto 2 empezamos a trabajar el 3 de febrero y ya hemos avanzado 70%. La idea es entregar el proyecto el 3 de mayo para que se pueda abrir al público”, sostuvo Fiestas.

EL RECINTO 1 Y EL MURO
Las otras dos obras financiadas con fondos de la comuna son la culminación de trabajos en el recinto 1 y en un muro de 154 metros. Para estas y la recuperación de la sala de audiencias, la municipalidad aportó un presupuesto de S/.241.729.

A decir de Ronald Salas, supervisor de la obra por parte del INC-La Libertad, es importante apoyar la recuperación del patrimonio. Recordó que en el 2004 se descubrió el recinto 1, antesala de la sala de audiencia, y que se dejó el trabajo a la mitad. Recién ahora se ha podido terminar.

“Hace tiempo se trabajó en el muro sur, pero tampoco se culminó. No tenemos que esperar que ocurran tragedias y se caigan muros para descubrir cosas y empezar a trabajar”, puntualizó.

Guerra Perú-Chile 1879. Asesinato de civiles peruanos

viernes, 01 de febrero de 2008
Historia, madre y maestra
La tragedia del 79, Alfonso Bouroncle Carreón, Studium, Lima

Tacna y Arica

Con Nuestro Peru

30 El terror en Moquegua y en Tacna

Parece que Chile inició la guerra con un gran temor al Perú, motivando que el presidente Pinto escribiera a su Ministro de Guerra Sotomayor con motivo de la captura del transporte “Rímac” por el “Huáscar”: (79).

“las escenas vergonzosas acaecidas con motivo de la pérdida del “Rímac” me han dejado la convicción de que nunca debimos comprometernos en guerra”.

Temor no carente de justificación al haberse desarrollado probablemente en la dirigencia chilena un complejo de inferioridad durante los tres siglos de pequeña capitanía y a trasmano frente a la opulencia y boato del virreinato de Lima, lo cual los movió, al surgir a la independencia, a oponerse a todo aquello que representara un crecimiento del Perú, por lo cual desde 1830 surgen acciones y agresiones manifiestas algunas, como la intervención, con participación de peruanos, en contra de la Confederación Perú Boliviana, o la labor diplomática sostenida en contra del Perú en los diferentes países, en especial los limítrofes como el azuzamiento al Ecuador para que reclamara o provocara rozamientos. Después surgieron francas expresiones inamistosas de la prensa chilena contra el Perú a más de diez años del inicio del conflicto, para terminar con las maniobras de seducción a Bolivia, antes y durante el conflicto, para regalarle Arica y Tacna primero y Moquegua después, y ellos poderse apropiar de Tarapacá, Arica y Tacna.

Esa situación de sentirse disminuidos a través de la historia que los llevó a temer y al mismo tiempo odiar al vecino del norte, al cual debían destruir a como de lugar, pero hacerlo y librarse del complejo y temor para siempre o por lo menos los siguientes cien años. Complejo y temor que motivaron la política de tierra arrasada y genocidio con las poblaciones que el gobierno dispuso y la tropa de mar o tierra cumplió a cabalidad. Si no es por el complejo de inferioridad y temor desarrollado en centurias, es imposible explicarse el vandalismo desatado desde la más alta esfera del gobierno de La Moneda.

Analizando los acontecimientos vandálicos tendríamos en primer lugar lo ocurrido en Moquegua, donde después de la derrota de Los Angeles por la imprevisión del coronel Chocano al dejar desguarnecida la retaguardia, el ejército chileno, ingresó a la ciudad que carecía de defensas, que en ningún momento les hizo resistencia y estaba inerme. Pese a ello, la ciudad fue entregada al pillaje, robo y saqueo de la soldadesca, depredación y atropello extendido a las haciendas vecinas y fuera justificada la devastación por los jefes de la expedición, entre los que se encontraron el ministro de guerra chileno Rafael Sotomayor y los generales Escala y Baquedano entre otros, manifestando que les fue imposible contener a la tropa desbordada en franca borrachera, latrocinio, asesinato y violación. Incluso en la, reunión de ese estado mayor, el que pasará a ser tristemente célebre destructor, comandante Federico Stuvens, quien planteó hacer volar a la población. No fue aceptada la idea pero se destruyó la ciudad por el saqueo.

Días después, el coronel José Francisco Vergara, para vengar la muerte de algunos soldados, y, en cumplimiento de las ordenanzas dispuestas por su ministro Sotomayor en Pisagua el 3 de febrero de 1880, (Anexos 25 y 26) quien dispuso la destrucción total del enemigo para obligarlo a firmar la paz. Transcribimos de Paz Soldán el siguiente párrafo escrito por Vicuña Mackenna, historiador y periodista chileno que estuvo de testigo ocular en los hechos que relata: (80)

“Para reparar esta pérdida y limpiar el camino de fuerzas peruanas salió el coronel José Francisco Vergara (abril 7) con un regimiento de 500 jinetes; recorrió el valle de Locumba, y pasó al de Sama, sin encontrar ninguna resistencia. Aquí tuvo noticias de que el guerrillero Albarracín se encontraba en observación con una pequeña fuerza cívica en el pueblo de Buenavista; marchó sobre él habiéndolo encontrado en el mencionado lugar, lo atacó y obligó a replegarse sobre Tacna (abril 18) perdiendo unos cuantos hombres (Doc. num. 65), que a juzgar por el parte de Vergara fueron sableados impunemente. El mismo Vergara mando fusilar a uno de los prisioneros para regularizar la guerra.

Más que salvaje fue inhumano lo que la columna Vergara ejecutó en ese reconocimiento; no queremos referir esos atentados, preferimos oír a uno de los más prolijos narradores de Chile en vista de los documentos que posee: “Dispersada la caballería peruana, quedaban únicamente los desventurados infantes abandonados en Buenavista, y aún que hubiera sido fácil rodearlos y “capturarlos” se prefirió el ataque conforme a la índole chilena. Encerrados por el sur, y con su retirada cortada por el comandante Yábar que coronaba la ladera que conducía a Tacna, avanzó de frente la retaguardia del comandante Echevarría, y así el cerco fue completo. Hecho esto comenzó el destrozo a sable de los infortunados peruanos, hijos del valle. Defendiéronse estos tan mal, que exceptuando al cabo de cazadores Domingo Zúñiga, a quien mato un paisano traidoramente desde dentro de una casa, y un carabinero que cayó en la loma, no sacó la columna chilena un solo rasguño. En cambio fueron acuchillados en los pajonales donde se metieron a la desesperada no menos de 40 o 50 cívicos, o cultivadores de algodón. Distinguióse en este tiroteo de encrucijada el alférez Baldevino que con diez granaderos se metió entre las totoras, sin dar cuartel, y aún contóse en aquel tiempo que para obligar a salir de los matorrales del pantano a los infantes, un soldado chileno arrojó sus calzoncillos encendidos, en los matorrales ya maduros, y cuando por la sofocación del fuego y del humo salían, sin conmiseración los mataban”.

“De la columna de Sama recogiéronse de esa cruel manera solo 35 prisioneros; de estos 7 heridos, agregándose un paisano, que fue fusilado inmediatamente por encontrársele el cinto lleno de cápsulas de rifle, y otro que fue despachado a Tacna como aviso irregular y desautorizado de aquel fulminante escarmiento”.

Y lo sucedido en Moquegua y Buenavista, magníficadamente volvió a suceder en Tacna, cuando la heroica ciudad, después de la batalla del Alto de la Alianza quedó a merced de los invasores, quienes con odio despiadado e inmisericorde se enseñaron contra la población. Un pueblo que con dolor debió soportar lo que el ministro Sotomayor había manifestado: (81).

“haciéndole sentir en las propiedades e intereses de sus habitantes todo el peso de la guerra”.

En esa forma se comportaron y, el pueblo con su sangre y sacrificio, debió sufrir los efectos de la ineptitud y corrupción de sus gobernantes que de Pardo a Piérola y en el medio Prado, sólo actuaron con fatuidad. Pardo recibió de manos de los Gutiérrez un ejército bien adiestrado de 12,000 hombres y cuatro años después entregaba un remedo compuesto de 3.800 y lleno de coroneles corruptos, incapaces y algunos cobardes. Felizmente había entre esa escoria, oficiales de temple y pasta de héroes que desgraciadamente fueron sacrificados a la mezquindad de quienes deshicieron el país en aras de sus apetitos, egolatrías e incapacidad; quienes desoyendo principios elementales dejaron al Perú desarmado frente a un enemigo que cada día y en forma abierta se preparó a su guerra de conquista, pero el señor Pardo estaba más interesado en jugar al versallismo y acrecentar su fortuna, que en adquirir los dos acorazados que el parlamento había aprobado y que Grau exigió con entereza y voz airada, pero a Pardo no le interesaba incrementar la fuerza naval, pese a que la marina siempre le fue adicta.

Prado sólo actuó al compás de su ineptitud e inmoralidad, fuera de cobijarse en sueños de grandeza que, justamente para que parecieran más grandes no compartió con nadie, sino que en el fondo de su mente soñaba y esperaba en Arica a la escuadra chilena para destruirla, por eso dejó pasar meses en completa inactividad y con abandono del gobierno. Buscó en sus sueños una hora de gloria, por eso sacrificó a Grau al mandarlo al fracaso en la última misión que, el héroe, con plena conciencia del sacrificio que se le impuso, aceptó el reto del destino, sabiendo que su barco estaba en malas condiciones, con velocidad disminuida en dos millas, lo cual era enorme ventaja para el enemigo y sin las granadas especiales capaces de perforarles el blindaje. Pese a ello zarpó en la última misión. Sólo cuando el Caballero de los Mares desapareció, recién Prado se acordó que también con barcos se combatía en el mar y, saltando por encima de todos los principios de pundonor, huyó del país con el pretexto de ir a buscarlos, cuando otros comisionados podían hacerlo mejor.

En cuanto a Piérola, resultó la síntesis de todos los desaciertos, pero su megalomanía no le permitió contemplarlos. Estuvo obnubilado con sus delirios de grandeza, soñando con una mascaipacha a falta de corona real, por eso se proclamó “protector de los indios” y al mismo tiempo promulgó su derecho a señalar su sucesor. Sus actos serían sainetilleros, ridículos, moviendo a risa, si no fuera que el Perú se desangró por su culpa y la heroica Tacna fue asolada al haberle negado lo más elemental de la ayuda e incluso, para colmar el vejamen, envía al decrépito Leyva mientras le escribe que “están llamados a darnos un día de gloria”. ¿El Dictador era mitómano? ¿con qué gloria soñaba Piérola? Mientras el Perú era asolado por la soldadesca chilena. Sobre el martirologio de Tacna, Caivano escribió: (82).

“Seguros de que en Tacna no corrían peligro alguno, tanto porque habían presenciado la salida del derrotado ejército enemigo, cuanto por la notificación que les enviara el cuerpo consular extranjero, después de los primeros cañonazos disparados contra la ciudad, de que ésta no se hallaba defendida en modo alguno y que podían ocuparla libremente, los chilenos entraron en la ciudad, no formados, sino a la desbandada, dedicándose inmediatamente, en todas direcciones, a echar abajo las puertas de las casas y saquearlas, abusar bárbaramente de las mujeres, y asesinar a cuantos procuraban defenderlas y a cuantos se negaban a revelar donde se encontraban las sumas y objetos preciosos que suponían tuvieran escondidos”.

Sobre el mismo tema, en la obra de Paz Soldán se lee (83)

“A la vez que los soldados chilenos hacían el repaso en el campo de batalla, la artillería principió a bombardear la inmediata ciudad de Tacna, temiendo que allí se reconcentraran los restos del ejército aliado. Muchos soldados chilenos abandonaron sus filas, y se dirigieron a la ciudad a saquear, matar y satisfacer su lubricidad, sin respetar la ancianidad ni la infancia. Aterrorizados los extranjeros, se reunieron los cónsules inglés, francés, alemán y manifestaron al general Baquedano, que aún permanecía en el campo de batalla, que la ciudad estaba rendida, y pedían garantías. La noche con su negro manto vino a favorecer escenas aterradoras. Las ambulancias peruanas 1, 2, 3 y 4 establecidas en la ciudad estaban llenas de centenares de heridos, tendidos en el suelo, los cirujanos se ocupaban en curar a los que encontraban en mayor peligro, cuando se presentó a caballo un soldado chileno; preguntó: ¿qué ambulancias son éstas? y al contestarle: peruanas, sacó el sable, arrebató su caballo, y dio tajos a diestra y siniestra diciendo: “hoy no queda ni un solo cholo”; desde el patio hasta la puerta falsa de la casa, recorría destrozando cráneos, dividiendo cuerpos, tanto con su sable como con las patas del caballo, y como los heridos estaban en el suelo, los destrozos fueron espantosos. Esto pasaba a las doce de la noche. Elevada la queja al cónsul francés M. Lariu y el jefe de la plaza coronel Martínez, éste envió a su ayudante Larraín, quien al ver lo que había pasado exclamó “estoy viendo este lago de sangre en donde hay un tendal de cadáveres y no lo creo”.

El escritor periodista chileno Vicuña Mackenna, en su “Historia de la Guerra” tomo II, p. 717. Tomado de Paz Soldán, obra citada, define lo que es el “repaso”. : (84)

“Los soldados chilenos son por instinto feroces y carniceros, no se satisfacen con ver muertos a sus enemigos; creen que se hacen los muertos y para dejar bien muertos a los muertos terminada la batalla recorren el campo, y ultiman a los heridos; a este acto de barbarie casi increíble le dan el nombre de repaso; y de ello se jactan”.

‘Profesor Muñoz y estudiantes ejecutados por grupo Colina eran terroristas en La Cantuta’

Testimonio del profesor José Antonio Vallejo Vidal, quien vivió amenazas senderistas en carne propia

Víctor Alvarado
La Razon

Un testigo presencial del clima de violencia que se vivió en 1992 en la universidad nacional de educación Enrique Guzmán y Valle, más conocida como La Cantuta, es el doctor en sociología y abogado José Antonio Vallejo Vidal, entonces profesor de los cursos de sociología y economía en los departamentos de Pedagogía, Educación Especial, Educación Inicial y Bellas Artes.

Vallejo no solo fue testigo a secas de la violencia terrorista, sino también una víctima, porque experimentó en carne propia la violencia en La Cantuta al haber sido amenazado de muerte por el profesor y los estudiantes que después serían ejecutados extrajudicialmente en un campo de tiro de Huachipa, Ate, y luego desenterrados y vueltos a sepultar en un descampado de Cieneguilla.

“Me tocó incorporarme como profesor precisamente en 1992, el año más violento del terrorismo en Lima y debo testimoniar que si bien es cierto que con ellos se cometieron repudiables crímenes extrajudiciales, también es cierto que no eran inocentes, como ha dicho el presidente de la Sala Penal Especial Suprema, César San Martín Castro, en la sentencia que ha condenado al ex presidente Alberto Fujimori a 25 años de prisión efectiva. Por el contrario, eran militantes de una de las células terroristas más peligrosas del senderismo y responsables por lo menos de dos asesinatos, en agravio de una funcionaria y un profesor de La Cantuta, y de una serie de atentados a lo largo de la Carretera Central”, dijo.

Vocal San Martín
Para Vallejo es un deber moral salir al frente de mentiras como las expresadas por San Martín, porque lo que se vivió en el Perú fue una agresión terrorista de proporciones que buscaba destruir a las fuerzas organizadas del pueblo y desestabilizar al Estado peruano

“Entonces, al igual que hoy, soy de los que creen que Sendero Luminoso fue creado para provocar un golpe fascista, que no se produjo precisamente por la derrota de que fue objeto gracias a la estrategia de pacificación de Fujimori, lo cual fue un hecho imperdonable para sus promotores y eso explica el ensañamiento político, incluso internacional, de que es objeto el ex mandatario”, agregó.

El sociólogo recuerda que en 1992, en su desempeño como profesor, exteriorizó públicamente duras críticas al accionar de Sendero Luminoso en La Cantuta, sin imaginar que había firmado su sentencia de muerte, porque otros que habían tenido esta actitud fueron fulminados en acciones de aniquilamiento selectivo.

Amenazado por Muñoz
“Como era de esperarse, mis respuestas políticas eran de una total oposición a Sendero Luminoso. Hasta que el profesor Hugo Muñoz, jefe del departamento de servicios académicos, me invitó a su despacho en la Facultad de Pedagogía, y con el pretexto de entregarme los formularios de actas, aprovechó para conminarme a no hacer comentarios en clase acerca del partido de su militancia. Lógicamente, rechacé su amenaza amparándome en la libertad de cátedra, sin darme cuenta de que me estaba involucrando en una espiral de violencia de imprevisibles consecuencias”, acotó.

¿Políticamente, qué rol cumplía el profesor Hugo Muñoz? le preguntamos. Vallejo respondió: “El profesor Hugo Muñoz era el responsable político de la secta senderista, se desplazaba en el campo siempre acompañado de su guardia corps, conformada por un grupo de estudiantes pertenecientes al Comité de Estudiantes Internos de La Cantuta, convertido en el centro de las operaciones de Sendero Luminoso, entre los que se incluían los estudiantes posteriormente desaparecidos y ejecutados”.

“Además -subrayó-, Muñoz era el contacto entre este grupo y Abimael Guzmán. Esta relación con el jefe de Sendero Luminoso venía desde muy antiguo, desde cuando estuvo casado en primeras nupcias con Nilda Atanasio y ambos, bajó ordenes de Guzmán, estuvieron en Huanta, en la década del 70, entre los promotores de una revuelta estudiantil contra el gobierno de Juan Velasco Alvarado que dejó el saldo de una veintena de muertos entre los estudiantes, hecho que para algunos estudiosos marcó el nacimiento oficial de Sendero Luminoso”.

Rosa Pretell
Prosigue Vallejo: Atanasio y Muñoz estuvieron en el primer contingente de peruanos reclutados por Guzmán que fueron enviados a China Popular a prepararse militarmente y desde esa época desarrollaron un largo proceso de larvación, que concluyó el 17 de mayo de 1980 en el distrito ayacuchano de Chuschi, con la llamada ILA (Inicio de la Lucha Armada), consistente en el asalto a la subsede del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y la destrucción del material electoral. Luego, Muñoz se separó de Atanasio y contrajo segundas nupcias con una persona (Antonia Pérez Velásquez) aparentemente desvinculada de sus ideas políticas y se instaló en La Cantuta como jefe político de Sendero Luminoso.

¿Cómo descubrió que se había metido en un verdadero infierno? Vallejo señala que “pronto descubrió que se trataba de asesinos que ultimaban a los que eran obstáculos en sus planes políticos. Sucede que las células de SL determinaron en sus reuniones que las viviendas estudiantiles fuesen solo para ellos y que parte de la alimentación del comedor universitario le fuera entregada para destinarla a la alimentación de sus presos recluidos en las llamadas ‘trincheras luminosas’, ubicadas en los penales de Lima. Le exigieron a la señora Rosa Pretell, supervisora de las viviendas estudiantiles y del comedor universitario, cumplir con estos pedidos”.

“Ella, de acuerdo a este pedido, debía, en el primer caso, desalojar a los estudiantes provincianos, pero la honestísima y valiente señora Pretell se opuso tajantemente y por esta resuelta actitud estos facinerosos, que ahora son presentados como víctimas, asesinaron a balazos a la heroica señora Pretell. Luego entraron a las viviendas y desalojaron a patada limpia a quienes vivían allí y las ocuparon solo ellos. Nadie, ni las autoridades universitarias, protestó por ese abuso, por temor lógicamente. Por lo tanto, todos los que ocupaban las viviendas universitarias a partir de ese momento eran solo militantes de SL”, remarcó.

Franklin Távara
“Posteriormente, y este hecho terminó de paralizarme, fue el asesinato del profesor de historia Franklin Távara Gallo (42), quien desde varios años antes que yo hacía críticas a Sendero Luminoso en clases. Lo asesinaron el 19 de agosto de 1992 de la manera más pérfida, frente a su CE Miguel Grau, en Ñaña (Chaclacayo), del cual era también director, cuando llevaba a su hija Leslie, entonces de ocho años, de la mano al colegio. Este colegio era (es) cooperativo; es decir, de propiedad de todos los profesores”, acotó.

“Franklin Távara era militante de Izquierda Unida, candidato y prácticamente seguro ganador a la alcaldía de Chaclacayo. Nadie protestó. Nadie ha dicho nunca nada de sus asesinos. Nadie fue a hacer misa por esas víctimas en la universidad, como sí acudió personalmente el fallecido cardenal Augusto Vargas Alzamora para hacer misa por los terroristas muertos. Ningún periódico, ni político, ni personalidad intelectual reclamó por la muerte de esas dos personas honestas y trabajadoras que no tenían nada que ver con la explotación de los pobres y, por el contrario, estaban al lado de la gente necesitada”, testimonió.

“Las muertes de estos dos funcionarios no provocaron protestas del Departamento de Estado ni de los organismos de DDHH, ni de los medios de comunicación, ni de la Cruz Roja Internacional, ni de los partidos políticos y tampoco de los llamados senderólogos”, exclamó.

Ramos Geldrés
El testigo evoca que el gobierno fujimorista desarrollaba esfuerzos para colocar autoridades que no se sometan a los terroristas y subrogó al rector Alfonso Ramos Geldrés, ex militante de Vanguardia Revolucionaria (VR) y ex militante del Partido Unificado Mariateguista (PUM), quien trabajaba en ese puesto como aliado de Sendero Luminoso, y nombró el 15 de julio de 1992 en su reemplazo al profesor Claudio Cajahuaringa, ex militante de Izquierda Unida e integrante de la comisión de gobierno de la UNE. Pero en 1996, el gobierno de Fujimori, inexplicablemente, repuso a Ramos Geldrés.

De repente, narró, se produjo el 18 de julio, entre gallos y medianoche, la intervención del grupo Colina, seguida de la desaparición de Muñoz y su guardia corps, como si se los hubiera tragado la tierra.

“Sendero Luminoso hizo inmediatamente un escándalo con volanteos y pequeñas marchas en la universidad y afuera todos los medios de comunicación, los políticos, las ONG supuestas defensoras de los DDHH, el Departamento de Estado Estadounidense, la Iglesia Católica, pusieron el grito en el cielo y protestaron airadamente por estas desapariciones y antes nunca dijeron absolutamente nada por las muertes alevosas de la señora Pretell y el profesor Távara. Por las fotos de los estudiantes publicadas en los medios de comunicación, fueron identificados como los que servían de guardaespaldas de Muñoz”, resaltó. Sus desapariciones marcaron coincidentemente la desapariciòn del tatsibao, Periódico mural de Sendero Luminoso.

Fin del drama
La situación para Vallejo se había tornado insoportable: “Al finalizar el año académico me retiré de la universidad, no tengo ninguna vergüenza en decirlo, muerto de miedo. Nunca más regresé. Por eso me ha sorprendido sobremanera la sentencia al ex presidente Fujimori, en la que sin ninguna investigación previa el fallo libera al profesor y estudiantes de sus vinculaciones con la banda terrorista a la que pertenecían, lo cual, a mi criterio, no tenía nada que ver con el objeto del juicio”.

Finalmente, Vallejo advierte que se ha cometido una venganza política y una aberración jurídica con el vencedor del terrorismo, el ex presidente Alberto Fujimori. Es el resultado del odio, venganza y envidia por sus logros, de parte de aquellos grupos que fueron desplazados de la cupula de poder.

Perú estaba desarmado en circunstancias parecidas al presente por irresponsabilidad de sus gobernantes

Coronel EP (r)
Ángel Arturo Castro Flores (*)
La Razon

El 05 de abril del presente año se cumplieron 130 años de la declaratoria de guerra de Chile al Perú. Las causas de esta conflagración debemos escudriñarlas muchos años antes de esta vil acción. Examinarlas a la luz de la historia y desde un enfoque objetivo, porque actualmente la bruma del olvido y el opio de la indiferencia, sumado al colaboracionismo subrepticio de algunos connacionales, están limando las fibras más sensibles de nuestra heredad nacional y tratando de cambiar la historia, sujetándola a sus viles intereses fenicios.

También rebuscarlas en el pasado, que se pierde entre conquistadores e indígenas de aquellas tierras inhóspitas y carentes de riquezas naturales; pero además analizar el sentimiento de frustración frente a la naturaleza, que no fue muy prodigiosa con los pobladores de ese pueblo.

Además de los sentimientos de animadversión, de odio e intransigencia que desde siempre han mostrado los chilenos contra nuestros connacionales. Como lo demuestra el maltrato que sufrió el presidente Francisco García-Calderón Landa, durante los 2 años y seis meses que permaneció preso y la xenofobia que sufren nuestros connacionales actualmente.

La historia nos relata que el Adelantado Diego de Almagro, socio de Francisco Pizarro, aceptó el encargo de ir al reino de Chile, con la finalidad de colaborar en el desmantelamiento político del dominio quechua en esas zonas. Chile tenía fama como productor de diversos metales, oro, cobre y plata, utilizados para el intercambio comercial o los tributos que entregaban a los incas.

Almagro parte del Cusco en julio de 1535, penosamente superó los obstáculos geográficos y climatológicos y así, pudo arribar a los valles de Copiapó, Huasco y Aconcagua. Sufrió una gran decepción, lo que vieron sus ojos era totalmente distinto a lo que pensaba encontrar. “La grandiosidad, la magnificencia y la riqueza abandonadas en el Perú, no se encontraban presentes en los naturales de aquellas latitudes”. (1)

Las tierras alcanzadas por Almagro en Chile poco valían sin la disponibilidad de indígenas para hacerla producir, (…) Que cuanto más iba la tierra adelante, más estéril era e pobre e frigidísima e inhabitable (…)” (2)

Mientras tanto en el Cusco, Manco Inca lideraba una rebelión contra los abusos de los conquistadores y tenía sitiada la ciudad imperial. En abril de 1537 retorna Almagro de su aventura en Chile, no sin haber permitido que sus tropas sembraran muerte y destrucción entre los naturales, los que eran utilizados como peones y trasladado en condiciones infrahumanas, a lo largo del camino de retorno por el desierto de Atacama y la pampa de Tamarugal.

Con el retorno del adelantado se pone fin a las aspiraciones de Manco Inca. Pero, la historia ingresaría a una nueva etapa más violenta cuyos protagonistas serían los antiguos socios de la conquista. Se iniciaría una lucha civil que acabaría primero con Almagro y posteriormente con Francisco Pizarro a manos de Almagro el mozo.

Casi tres siglos después aparece en la escena chilena Diego J. Portales y Palazuelos, a la postre considerado el organizador de la república chilena. Portales tuvo una estela de fracasos en cuanto proyecto empresarial se metió, fracasó en todos los que emprendió, tanto en su país como en el nuestro, hasta descubrir que lo suyo era la política. Allí se desarrolló muy bien, estaba como pez en el agua.

Periplo de Portales
Portales antes de viajar al Perú se casa con su prima María Josefa Portales Larraín, quien fallece prematuramente; dolido por esta pérdida y por sus fracasos comerciales, llegó a Lima a fines de 1821 y de inmediato fundó una casa universal de comercio, asociado con José Manuel Cea.

Se sabe que en Lima entabló relaciones amorosas con una joven, en carta dirigida a su socio le expresa lo siguiente “decididamente prefiero a las mujeres chilenas a las peruanitas. Vivo aquí en compañía de Julia…” (3). Se conoce además que la empresa fracasó y en enero de 1823 regresó a Chile.

En su país aceptó su primer cargo público en la Corte de Representantes. Pero, su animadversión contra lo peruano y especialmente contra las mujeres sale a relucir nuevamente. Siendo además comerciante en Valparaíso, conoce a la peruana Constanza Nordenflicht Cortés, con quien tiene tres hijos y nunca la desposó, por ser peruana.

En setiembre de 1836 Joaquín Prieto inicia su segundo periodo como presidente de Chile y Diego Portales, como ministro afronta una serie de problemas internos de su país, como hacer frente al levantamiento de Ramón Freire y desterrados chilenos en el Perú, quienes protagonizaron un levantamiento para derrocar al gobierno de Prieto.

Según nuestro ilustre historiador Don Jorge Basadre en su obra Historia de la República del Perú, hace referencia a una carta escrita por Diego Portales y enviada desde Santiago el 10 de setiembre de 1836 a Manuel Blanco Encalada, jefe de las fuerzas navales y militares Chilenas que partían en misión de “restaurar” al Perú: “Va usted, en realidad, a conseguir con el triunfo de sus armas la segunda independencia de Chile. La posición de Chile frente a la confederación Perú-boliviana es insostenible. No puede ser tolerada ni por el pueblo ni por el gobierno, porque ello equivaldría a un suicidio (…)”

“(…) La confederación debe desaparecer por siempre jamás del escenario de América. Por su extensión geográfica, por su mayor población de raza blanca, por la riqueza conjunta del Perú y Bolivia apenas explotadas ahora, por el dominio que la nueva organización trataría de ejercer en el Pacífico, arrebatándonoslo,(…) por todas estas razones la confederación ahogaría a Chile antes de muy poco(…) Debemos dominar para siempre en el Pacífico; ésta debe ser su máxima ahora y ojalá la de Chile para siempre”.

El diplomático Manuel Yrigoyen, en carta fechada el 7 de marzo de 1879, le escribe al Dr. Aníbal de la Torre, Ministro Plenipotenciario del Perú en Brasil y República del Plata, respecto a la situación de conflicto entre Bolivia y Chile, expresa su percepción respecto a Chile “La conducta que observa Chile en sus relaciones con las repúblicas vecinas, cuando se trata de cuestiones de límites y su marcada tendencia a ensanchar su territorio, ejercen tan poderosa influencia en su gobierno y en la opinión pública de ese país, que no se parará en medios, de cualesquiera naturaleza que sean, para conseguir su objetivo”.(4)

En sesión secreta extraordinaria el 2 de abril de 1879, se reunió el senado chileno, para declarar la guerra a Perú, “El señor Fierro presenta un proyecto de declaración de guerra al Perú y lo justifica con la lectura de varios despachos telegráficos y datos sobre las negociaciones seguidas en Lima desde el 20 de enero de 1879.

Declaratoria de guerra
Da lectura a un extracto del tratado secreto que en la víspera le había leído el enviado Lavalle después de haber negado su existencia. Leyó también una nota del Cónsul de Chile en Arequipa anunciando el paso de armas por el Perú y varios telegramas del señor Godoy en el que le anunciaba sus conferencias con el Presidente Prado y sus ministros hasta que confesaron la existencia del tratado secreto, todo lo cual lo habían hecho, incluso el envío de Lavalle solo para ganar tiempo.

Concluye el señor Ministro que apenas presente su aprobación de la declaración de guerra enviaría sus pasaportes a Lavalle. El señor Zañartu declara que dará su voto a la declaración de guerra. Igual declaración hace el señor Reyes y pide se envíe al litoral toda la fuerza disponible. Contesta el señor Fierro que el gobierno pondrá el ejército en el pié de 9,000 hombres y que ya había 6,000 en el litoral. El señor Ibáñez increpa su felonía al Gobierno del Perú y declara que el tratado secreto fue una maquinación inicua y extensa contra Chile(…)”(5)

Y cuál era el contenido del Tratado secreto de Alianza Defensiva entre Perú y Bolivia, declarado ofensivo y amenazante por Chile.
A lo largo de sus 11 artículos principales y el artículo adicional, no se percibe amenaza alguna contra Chile y para ningún otro país.

El tratado en mención, solo buscaba conservar sus derechos a ambas partes, es decir hacer frente a casos de ofensa, así como ante una fuerza externa que pudiera privarlas de parte de su territorio, dominarlas o cederlas en dominio a otra potencia.

El artículo primero es muy elocuente y lo transcribimos “Las altas partes contratantes se unen y ligan para garantizarse mutuamente su independencia, su soberanía y la integridad de sus territorios respectivos, obligándose, en los términos del presente tratado, a defenderse de toda agresión exterior, bien sea de otro u otros Estados independientes, o de fuerzas sin bandera que no obedezcan a ningún poder reconocido” (6).

Los pretextos o razones a los que apeló Chile para declarar la guerra al Perú, no fueron nunca verdaderos, ni valederos y finalmente ni razonables. La amenaza a su seguridad solo estaba en la mente afiebrada de sus gobernantes, Perú estaba desarmado por irresponsabilidad de los suyos y en esas circunstancias muy parecidas a las del presente, no constituía ningún peligro para la soberanía mapochina.

(*) Lic. Ciencias de la Comunicación / Email: http://amaruperu.blogspot.com

Notas: (1) (2) Crónica de los reinos de Chile, Jerónimo de Vivar, pág. 8, (3) Damas, poder y política en el Perú. Neuhaus, Carlos; (4) La guerra con Chile en sus documentos. Fernando Lecaros 1979. Ediciones Rikchay Perú; (5) La guerra del Pacífico. Pascual Ahumada Moreno. Tomo 3; (6) La guerra con Chile en sus documentos. Fernando Lecaros 1979. Ediciones Rikchay Perú.

Épocas de crisis y ajustes: desde la Guerra del Pacífico hasta el ‘Fujichock’

10:15 | En su historia republicana, nuestro país ha tenido crisis e inflación. Aquí recordamos medidas extremas que se utilizaron en tales circunstancias

El Comercio
Por Iana Málaga Newton

La economía peruana siempre ha estado marcada por las decisiones políticas que se tomaron en diferentes épocas. De eso puede dar fe la memoria de este Diario, cuyas páginas han dado cuenta de las distintas medidas económicas adoptadas por nuestros jefes de Estado para intentar mejorar el gasto público o paliar algunas de las tantas crisis que nos han golpeado.

Como lo señaló El Comercio el 13 de marzo de 1989, la deuda externa, los vaivenes del sistema financiero y la inflación son problemas recurrentes que desde hace más de 100 años han desequilibrado el presupuesto nacional. Vale la pena entonces recordar algunos de los acontecimientos económicos más importantes de nuestra historia, que en su momento llevaron al país a obtener cierta estabilidad o que, por el contrario, remecieron el sistema.

RECONSTRUCCIÓN NACIONAL
Al finalizar la Guerra del Pacífico, el Perú tenía una deuda de 52 millones de libras esterlinas con Inglaterra. Por eso en 1886 el presidente Andrés Avelino Cáceres se propuso firmar el contrato Grace, que otorgaba a un comité británico de tenedores de bonos la facultad de administrar nuestros ferrocarriles por 66 años y de explotar los yacimientos mineros. Con esa medida se esperaba amortizar parte de la deuda externa.

Este Diario fue testigo de los fuertes disturbios políticos que generó tal propuesta. Famosa fue la carta que envió a El Comercio el entonces presidente del Consejo de Ministros José Araníbar, en la cual mostraba su preocupación respecto de la firma del contrato Grace, ya que su aceptación generaría “esclavitud en poder de extranjeros”. Esta misiva se publicó el 14 de diciembre de 1886, el mismo día en que el representante del comité británico, Miguel P. Grace, emitiera una respuesta a la correspondencia, en la que exponía que los tenedores de bonos tienen el derecho de perseguir “indistintamente cualquiera de los bienes y rentas que le están especialmente hipotecados para obtener el servicio de sus títulos”.

Aunque las disputas continuaron por largo tiempo, el contrato Grace se aprobó en 1889, lo que en cierta medida permitió mejorar la economía nacional, al fundarse algunos bancos en manos de grupos extranjeros.

FRAGMENTAR LA PROPIEDAD
El 24 de junio de 1969 numerosos políticos y periodistas asistieron al Salón Dorado de Palacio de Gobierno para escuchar la promulgación de la Ley de Reforma Agraria de boca del general Juan Velasco Alvarado. Con esa norma, el ex jefe de Estado propuso limitar el derecho a la propiedad de los latifundios de la costa y sierra del país a fin de beneficiar a los campesinos.

En el editorial del 26 de junio de 1969 El Comercio advirtió que la reforma agraria no debía alterar la marcha normal de la productividad, y que si se dejaba de lado cualquier otro criterio que no fuera esencialmente técnico, era posible que los resultados no fueran satisfactorios. Lamentablemente, la aplicación de la ley causó años después una reducción generalizada de los productos agrarios nacionales.

FINANZAS DESBOCADAS
Apenas tenía 36 años cuando en julio de 1985 Alan García asumió la presidencia del Perú. En su primer mensaje a la nación el joven líder aprista anunció que el Estado solo destinaría el 10% de las exportaciones para pagar la deuda externa. Este Diario indicó en su editorial que esta decisión debía responder a un estudio fundamentado, pues corríamos el riesgo de que se nos cortara el crédito externo.

Dicho y hecho, el 16 de agosto de 1986 el Fondo Monetario Internacional (FMI) declaró inelegible al Perú para recibir nuevos préstamos (fue el primer país de Latinoamérica que mereció tal deshonrosa clasificación), por haber cancelado solo US$35 millones de los US$185 millones que el país debía a ese organismo.

A pesar de habernos aislado del apoyo del sistema financiero internacional, el 9 de octubre de 1987 se publicó la Ley de Estatización de la Banca, que señalaba que el Gobierno tomaría provisionalmente la administración de los bancos y compañías financieras y de seguros.

Este hecho generó numerosas protestas entre parlamentarios de las bancadas de oposición, que calificaron la norma de inconstitucional. El 12 de octubre de ese año El Comercio se pronunció en contra de esta drástica medida que, además de resquebrajar la economía social de mercado, generaría desaliento y la retracción de los capitales privados externos.

EL DÍA DEL “FUJISHOCK”
Las largas colas que se formaban en los mercados para comprar los alimentos son el recuerdo más nítido que guardan los jóvenes sobre la grave situación económica que se vivió a fines de los años 80 del siglo pasado. De hecho, en diciembre de 1989 la hiperinflación llegó a 1,700% y el comportamiento fiscal solo arrojaba cifras en rojo.

Esta bomba de tiempo obligó al siguiente gobierno a tomar políticas de emergencia. A menos de 15 días de que Alberto Fujimori asumiera la presidencia, el entonces primer ministro Juan Carlos Hurtado Miller anunció un severo plan para combatir la inflación, al eliminar los subsidios para los alimentos importados, desaparecer el dólar MUC, acabar con las exoneraciones arancelarias, entre otras medidas destinadas a corregir los desequilibrios fiscales.

“El primer paso del ajuste oficial” fue el título del editorial de El Comercio que se publicó el 10 de agosto de 1990, dos días después del anuncio de Hurtado Miller. Y allí se expuso una idea que es bueno evocar ahora que el mundo pasa por un momento de inestabilidad económica: todo ajuste siempre debe hacerse tomando en cuenta la equidad social y la interacción civil para así lograr salir de la crisis.

Políticos peruanos desarmaron al país 6 años antes de la Guerra del Salitre

5 de abril de 1879: A propósito de los 130 años de la guerra de rapiña que Chile declaró a Perú y Bolivia

Hugo Ramírez Canaval
Contraalmirante (r)
La Razon

El 5 de abril de 1879 comenzó la Guerra del Guano y el Salitre, ésa que nuestros historiadores llaman “Guerra del Pacífico” porque así le gusta a los chilenos. Esa terrible y perversa guerra a la que fuimos arrastrados por cumplir la palabra empeñada con un país hermano, y por no haber tenido siquiera un buque igual a uno de los poderosos acorazados chilenos. Si los gobernantes le hubieran hecho caso a Grau, el enemigo de entonces jamás se hubiera atrevido.

Ese descuido y la mucha confianza en quienes se creía amigos, le ha costado muy caro al Perú. El precio de la indiferencia con respecto a los medios para la defensa nacional de aquella época, ha sido la pérdida de inmensos y ricos jirones del territorio patrio y el sacrificio de tantas vidas de heroicos y gloriosos peruanos que no dudaron en entregarse en defensa del honor nacional.
Es propicia la ocasión para reclamar a nuestros historiadores que escriban la historia de esa guerra contando todos los actos humanos de ambos lados –que sus maestros nos ocultaron– dejando la impresión de que la perdimos ante un pueblo mejor guerrero, lo cual es falso. La guerra la ganó el poder inglés que explotaba las salitreras con trabajadores chilenos y la perdieron los políticos peruanos que estúpidamente desarmaron a la Patria en 1872, desguazando los buques (cañones y calderas en tierra) y licenciando el ejército. Posteriormente –con la guerra en la puerta y con otros políticos igualmente irresponsable– cuando Grau y los marinos pedían buques, el Presidente decía: “Mis mejores acorazados son Bolivia y Argentina”. Ya sabemos que Bolivia no tenía nada y Argentina “se chupó”. En su candorosidad, decía también el Presidente: “Mi compadre Pinto (el Presidente de Chile) no me va a hacer la guerra”. ¡Qué inocente…! ¡Él en la luna y los que ponían el pecho eran los marinos y los soldados!

En la actualidad el Presidente no piensa así y ha ordenado gastar 650 millones de dólares a lo largo de los 5 años de su período, para reactivar el obsoleto material de defensa que no renovamos desde 1980, y de esos miserables 650 millones –que Chile gasta en un mes– no han llegado aún a las manos de quienes deben utilizarlos. ¡Estos políticos no cambian…!

Volviendo a los inicios de la Guerra del Guano y el Salitre, días en los que estábamos realmente “en cero”, le cuento estimado lector, lo que dice el historiador chileno Vicuña Mackenna: “Llevábamos nosotros la ventaja a los peruanos de un largo tiempo de aprestos, incubada la guerra el 1º de enero, lista la escuadra desde diciembre de 1878 y cuando el ‘Huáscar’ estaba desarmado, la Independencia con sus calderas en la playa… la corbeta Unión con sus fuegos apagados y sus calderas hechas parches…”.

El historiador venezolano Jacinto López, por su parte escribió: “La victoria en el mar sería de Chile porque Chile estaba preparado para la guerra y el Perú no lo estaba en absoluto… Es claro que si el Perú no hubiera estado enteramente desapercibido y sin preparación alguna para la guerra, Chile jamás hubiera declarado la guerra”. En otro momento dice: “La escuadra peruana probó que era capaz y digna de triunfar, en tanto que la escuadra chilena demostró que su triunfo no sería, como lo fue en efecto, sino el resultado inevitable de su superioridad material que se habría impuesto y se impuso a pesar de la torpeza, la incompetencia y la pusilanimidad…”.

Ahora los halcones se han armado hasta los dientes y por supuesto, se han ganado sus jugosas coimisiones, pero el pueblo sigue siendo el mismo de 1865: no hay hombres… entonces han buscado el apoyo de Ecuador y están engañando al des-evo-lucionado, con la falsa promesa de darles una salida al mar. Lo triste y aterrador para los halcones es que el Perú esta vez no está más como en 1879. ¡Tenemos algún material y muchos hombres, como siempre! Entonces, los halcones la están viendo cuadrada… pobres… pero tienen el cuajo de mandar a los políticos a gritar y amenazar para que oigan los rotos, hasta que leen o escuchan lo que los peruanos decimos, entonces bajan el tono y dicen que hay que bajar el tono de las declaraciones.

Con motivo de los 130 años, estimado lector, es bueno conocer a nuestros antiguos invasores. El gobierno no confiaba en la capacidad profesional de los marinos chilenos y les clavó un civil, Sotomayor, como Ministro de Guerra en Campaña y otro civil abogado, Altamirano, como Comandante General de la Marina. ¡Dos civiles al mando, y con ellos nos ganaron!

Lo que da risa es ver cómo les mienten a su pueblo. Los rotos creen que ellos nos ganaron la guerra por buenos y bravos soldados… Veamos.

Cuando estuvieron listos y convencidos de que el Perú no tenía nada con qué defenderse, decidieron declarar la guerra, pero en su cochina falta de ética ordenaron que su escuadra zarpe 3 días antes para sorprender al Perú en la madrugada de la fecha de la declaratoria de guerra.

En efecto, el día 2 de abril, el Ministro de Guerra, A. Fierro, telegrafió al Comandante de la escuadra y le decía: “Declaración de guerra al Perú. Proceda como en campaña. Godoy (el espía chileno en Lima) me dice: ‘situación de la escuadra en el Callao, la acostumbrada’ (buques desguazados). Atacarla por sorpresa al amanecer sería más seguro, pero preferible atacarla fuera del alcance de las baterías”. ¡Mire Ud. a los valientes…!

Le cuento, estimado lector, que esa escuadra que había zarpado para venir al Callao, por miedo a las baterías del puerto se dirigió al bloquear Iquique, donde permaneció por 40 días, causando destrozos con perversidad en puertos sin protección… y cuando decidió venir al Callao desde Iquique, nunca llegó a destino por la incapacidad profesional del almirante y sus oficiales, se les extravió en el mar el buque carbonero de la escuadra. El historiador chileno Bulnes dijo: “La escuadra chilena volvía como una armada en derrota…”.

El 27 de junio de 1879, el Ministro de Relaciones Exteriores, Santa María, le escribe al Ministro del Interior, Varas, y le dice: “Ayer he llegado a llorar de amargura. Williams (el almirante chileno) no es el hombre que creíamos. El viaje al Callao ha sido una farsa… estrechado por mí ha llegado a decirme que todos nuestros buques no sirven para nada y que nuestros blindados no podían batirse con el ‘Huáscar’”.

No olvidemos que el “Huáscar” tenía 2 cañones de 300 que se cargaban como los arcabuces de Pizarro, por la boca y disparaban cada 7 minutos una bola de fierro que rebotaba en la coraza de 9 pulgadas de los acorazados chilenos que tenían 12 cañones de 300 de los modernos que se cargaban como los de hoy, por la culata, tenían cierre y disparaban cada minuto granadas pallizer perforantes pero… ¡Le tenían miedo al ‘Huáscar’!

En este nuevo aniversario, los peruanos juramos que nunca más sucederá… los hombres somos los mismos, somos superiores como siempre y además tenemos algunas armas. Estamos listos para emplear el mismo lenguaje: ¡A la razón… con razones. A la fuerza… con más fuerza!

Ayacucho busca ser el lugar donde se construya el Museo de la Memoria

10:25 | El presidente de esa región indicó que los museos que recuerdan barbaries fueron construidos en los lugares donde ocurrieron los hechos

El Comercio

Lima (Andina).- El presidente de la región Ayacucho, Ernesto Molina, saludó la creación del Museo de la Memoria sobre las dos décadas de violencia generadas por el terrorismo, y dijo que Ayacucho sería un lugar apropiado donde podría construirse dicho centro.

Argumentó que en Ayacucho se produjeron crímenes execrables por parte de Sendero Luminoso, lo cual lo ha convertido en un lugar símbolo de la pacificación.

“Lo que quisiéramos los peruanos es que el museo sea (construido) en un lugar simbólico, donde se han producido más hechos lamentables y ese ha sido Ayacucho y ojala que sea Ayacucho (el lugar elegido)”, expresó. ´

El alcalde de San Miguel, Salvador Heresi, en reiteradas oportunidades ha expresado su voluntad de ceder un terreno para que se construya el museo de la memoria en ese distrito.

Al respecto, Ernesto Molina, manifestó que existe interés para que el museo se construya en Lima, debido a que ello facilitaría el acceso a la muestra por parte de la población provinciana que suele visitar la ciudad capital.

Sin embargo, mencionó que los museos de la memoria que existen en otros lugares del mundo, como el del holocausto generado por el régimen nazi, fueron construidos en los mismos lugares donde ocurrieron los hechos.

El presidente de la región de Ayacucho dijo que la construcción del museo es una medida apropiada, por cuanto permitirá a los peruanos recordar y reflexionar sobre estos hechos lamentables, para que nunca más vuelvan a ocurrir.

Señaló también que se debe complementar la versión plasmada en el informe que elaboró la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) con otras investigaciones que se hayan podido realizar sobre la etapa de violencia terrorista que se registró entre los años 1980-2000.

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Articulo Relacionado:
“Terroristas no merecen ni respeto ni recuerdo”

Expreso

Tajante. El ex presidente del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, vicealmirante AP (r), Jorge Montoya Manrique, afirmó ayer que “los terroristas no merecen respeto “ni el más mínimo recuerdo”; por eso, enfatizó, “las Fuerzas Armadas no pueden ser puestas al mismo nivel que los subversivos en el proyectado Museo de la Memoria”.

Dijo que si en otros países existe esa clase de museos, es porque allí las guerras fueron entres países, situación muy distinta a la producida en el Perú, donde la lucha de las FF AA fue contra delincuentes terroristas (encubiertos).

Por eso se mostró en desacuerdo con las conclusiones de la cuestionada Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), “porque da por válidas cosas que deben ser investigadas; nadie niega que debe investigarse, todo exceso debe ventilarse. Hay, además, una discriminación partidario-ideológica también en ese tema. Ese tipo de cosas nos hacen dudar de que en un museo de la memoria las Fuerzas Armadas ocupen el lugar que les corresponde. Las FF AA no pueden estar al mismo nivel que los terroristas; las FF AA no han violado los derechos humanos, los gobiernos democráticos nunca han dado directivas para que se atentara contra ellos”, enfatizó Montoya Manrique.

Reconoció que en esa lucha contra el terrorismo se han producido algunos excesos, que deben ser investigados por los organismos judiciales correspondientes. ESG

Flores-Aráoz anuncia próxima presentación de visión militar sobre violencia terrorista

Por Miguel Montalvo, enviado especial

Lucanamarca, Ayacucho, abr. 03 (ANDINA).- El ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz, anunció hoy que próximamente se expondrá la versión militar de los hechos registrados durante el periodo de violencia generado por el terrorismo, para que sea considerada en el “museo de la memoria”.

Dijo que para tal propósito las Fuerzas Armadas realizan un inventario de documentos, fotografías y videos de lo que sucedió en 1980-2000.

“Vamos a hacer una exposición de las Fuerzas Armadas. Queremos que nuestra visión de lo que sufrió la gente, nuestros ronderos, nuestros militares (…) quede perdurablemente expuesta.”

Flores-Aráoz dijo que es responsabilidad del sector Defensa hacer un reconocimiento a las Fuerzas Armadas, que recuperaron el país de la acción subversiva y restablecieron la paz.

“(En) la (exposición) mostraremos el sufrimiento de nuestros militares, policías, marinos, aviadores, para que no solamente se vea un lado de la moneda, sino también los otros alcances y las otras visiones con toda objetividad.”

En otro momento, el titular de Defensa anunció que emitirá una directiva en las Fuerzas Armadas para que la frase “violencia política” no sea utilizada cuando se refiera a lo que sucedió en 1980-2000.

Dijo que lo que ocurrió en esa etapa fue una violencia terrorista, homicida y de crímenes, por lo que descartó que haya sido violencia política.

“Las cosas hay que llamarlas como son y no hay que dejarse manipular por los que no quieren llamar a las cosas por su nombre.”

Caso Camana

Por otra parte, el titular de Defensa negó que haya habido algún acto doloso o mala praxis en la muerte de Edmundo Camana Sumari, único sobreviviente de la matanza de Lucanamarca.

Dijo que si bien el poblador ayacuchano se atendió en una clínica privada que se encuentra dentro del hospital militar, personal de este nosocomio le brindó la atención médica necesaria, pero que falleció debido a un edema pulmonar, según el protocolo de autopsia.

En ese sentido, Flores-Aráoz descartó que el sector Defensa pague alguna reparación por el deceso de Camana.

El ministro de Defensa declaró a la prensa luego de presidir una ceremonia de reconocimiento a las víctimas de la matanza de Lucanamarca, al cumplirse hoy 26 años del cruel accionar cometido por Sendero Luminoso.

Al acto, que se desarrolló en la plaza de Armas de esa localidad ayacuchana, asistieron el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Francisco Contreras; y el comandante general del Ejército, Otto Guibovich.

También estuvieron presentes, el presidente de la Región Ayacucho, Ernesto Molina; el alcalde de Santiago de Lucanamarca, Juan Quispe; el jefe de la región militar del VRAE, Ricardo Moncada; entre otras autoridades civiles y militares; así como pobladores, estudiantes y niños.

Durante la ceremonia se izó el Pabellón Nacional y se recordó a las 69 víctimas del terrorismo.

Posteriormente, se desarrolló una acción cívica, en la que el ministro Flores-Aráoz entrego ropa y útiles a los pobladores, a los niños y jóvenes del referido distrito ayacuchano.

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Ministro de Defensa y autoridades militares rindieron homenaje a víctimas de matanza de Lucanamarca

Al cumplirse 26 años de la matanza

Por Miguel Montalvo, enviado especial

Lucanamarca, abr. 03 (ANDINA).- El ministro de Defensa, Antero Flores-Aráoz, presidió hoy en esta localidad, una ceremonia de reconocimiento a las víctimas de la matanza de Lucanamarca, Ayacucho, al cumplirse en la fecha 26 años de ese múltiple homicidio cometido por Sendero Luminoso.

El titular de Defensa llegó hasta la misma localidad ayacuchana, acompañado del jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Francisco Contreras y del comandante general del Ejército, Otto Guibovich.

También asistió el jefe de la región militar del VRAE, Ricardo Moncada; así como el presidente de la Región Ayacucho, Ernesto Molina; el alcalde de Santiago de Lucanamarca, Juan Quispe; entre otras autoridades civiles y militares.

Durante su discurso, ofrecido en la Plaza de Armas de Lucanamarca, el ministro Flores-Aráoz recordó la muerte de 69 pobladores y destacó el arrojo que tuvo la población de este distrito para rechazar la subversión, lo cual lo ha convertido en un símbolo de la lucha por la pacificación.

Dijo también que el mejor homenaje que se puede hacer a las víctimas de la subversión es que no se debe olvidar nunca lo que aconteció en esa dolorosa etapa, pero con una visión amplia y real, y no sesgada.

El titular de Defensa también resaltó la labor de las Fuerzas Armadas por lograr la paz en el país y dijo que si bien hubo excesos que cometieron los militares, estos vienen siendo investigados y castigados por la justicia.

“Las Fuerzas Armadas recuperaron la paz en el país, fueron los que ingresaron a Lucanamarca para salvarla del terror y colaboraron con aquellos que se oponían al terror. A esta Fuerza Armada le estamos tan agradecidos, a esta Fuerza Armada el Perú le debe la vida”, manifestó.

Asimismo, resaltó el rol que desempeñaron los ronderos, los comités de autodefensa para lograr la pacificación en el país.

Agradecimiento

Por su parte, el alcalde de Lucanamarca, Juan Quispe, agradeció el apoyo de las Fuerzas Armadas y dijo que “la gran familia lucanamarquina clama paz, amor, justicia y reconciliación”.

El burgomaestre solicitó una mayor atención de las autoridades del Gobierno Central y regional para que priorice obras en salud, educación, electrificación y fomento de proyectos productivo que contribuyan a la mejorar la calidad de vida de los pobladores y a su desarrollo.

Durante la ceremonia se izó el Pabellón Nacional y se recordó a las 69 víctimas del terrorismo.

Posteriormente, se desarrolló una acción cívica por parte de las Fuerzas Armadas, en la que se entregó ropa y útiles a los pobladores del referido distrito ayacuchano.

El informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) considera que la matanza de Lucanamarca es una de las masacres más sangrientas y demenciales que se han registrado durante la etapa de la violencia subversiva.

Este hecho de sangre se perpetró el 4 de abril de 1983 cuando una columna de 60 terroristas de Sendero Luminoso ingresó a la comunidad de Lucanamarca, Ayacucho, para asesinar a sus pobladores en represalia por el rechazo que mostraban a las prácticas senderistas.

(FIN) MMQ/CCR

Aguas bolivianas

Aldo Mariátegui
LA COLUMNA DEL DIRECTOR
Correo

LIMA | Tal como advertimos este domingo (ver ¿Otro abrazo de Charaña?), nos era casi evidente que la siempre confundida Bolivia iba a reaccionar mal con nuestro requerimiento ante La Haya. Lo que sí constituye una ingrata sorpresa dentro de nuestros vaticinios es que el siempre ponderado líder opositor Jorge Quiroga haya caído en una demagogia incluso peor que la de Evo y haya llegado a decir que el contencioso trata sobre “aguas bolivianas”.

¿Aguas bolivianas? ¿Será que Quiroga habrá tomado “unas aguas” antes de declarar? Oiga, los bolivianos no tienen vela en este entierro. Las únicas aguas que podrían reclamar son las que usan ahora los chilenos del Silala boliviano para su desértico norte, pues hace más de cien años que los altiplánicos perdieron su salida al mar por no respetar los tratados de 1866 y 1874 con Santiago (donde habían acordado un arancel con los chilenos que quisieron arbitrariamente desconocer), por torpes (porque era estúpido obrar agresivamente y darle la excusa para un conflicto a un país mucho más poderoso) y por no saber defender hasta el final lo suyo (se evaporaron tras la Batalla del Alto de la Alianza al comienzo de la guerra y nos dejaron toda la carga a nosotros, los grandes idiotas que debimos declarar inmediatamente nuestra neutralidad en lugar de dejarnos envolver en lío ajeno).

Ese pedazo de mar en disputa en La Haya será peruano o chileno, según lo disponga dicho tribunal, pero jamás boliviano. Quiroga debe saber que si los bolivianos tienen alguna vez salida al mar, será por algún gesto caritativo o calculador de los chilenos, pues ya renunciaron definitivamente al litoral perdido en la Guerra del Pacífico por el tratado chileno-boliviano de 1904, que les cerró definitivamente cualquier reclamación. Y como lo establece el Tratado de Lima de 1929, cualquier decisión que afecte a Arica debe pasar antes por el visto bueno peruano. Lo que ahora es evidente es que los bolivianos ya deben olvidarse de que chilenos o peruanos les vayan a ceder una salida al mar al norte chileno de Arica tras el fallo de La Haya. Ningún político de ambos países se mantendría cinco minutos en el poder si termina dándoles a los bolivianos una porción de mar territorial que acaba trabajosamente de ganar o retener, según sea el caso, en dicho tribunal internacional.

Así, su única esperanza sería que los chilenos opten por romper su continuidad territorial y les den una salida al sur de Arica, algo que veo remoto. Además, seamos brutalmente francos: ¿para qué quiere salida al mar un país que hace rato demostró que no es viable -16 constituciones y más de 80 presidentes en 117 años de historia- y donde todo apunta a que se partirá antes de 20 años? ¿Acaso su situación va a mejorar dramáticamente con el fin de su condición de país mediterráneo? ¿No se dan cuenta de la tremenda regresión que experimentan, que Evo Morales ya dejó hace rato de ser un presidente constitucional al modo occidental para volverse un jefe de tribus indígenas, una especie de “Toro Sentado”, “Caballo Loco” o “Nube Roja” que no va a abandonar el poder? La burguesía boliviana serrana (como la costeña ecuatoriana) debería traer sus capitales y sus industrias aquí, los que serán bien recibidos. Emigren, que eso -salvo Santa Cruz y la Media Luna- ya está perdido. Allá ya mandará para siempre una oclocracia (basada en la gigantesca barriada de El Alto) y unos jefes tribales.

Descubren ciudadela y cementerio preinca en caserío de Amazonas

Dom, 22/03/2009 - 13:14
La Republica

Una ciudadela y cementerio preinca fueron hallados en el caserío Chucmar, comprensión del centro poblado La Pona Alta en Bagua Grande, capital de la provincia de Utcubamba, en Amazonas.

La expedición de la municipalidad provincial de Utcubamba, estuvo conformada por el teniente alcalde, Teofilo Rojas Roman; el camarógrafo del canal municipal, Humberto Cedano Rivera; la guía en turismo, Olga Cabanillas Correa y autoridades de los caserios aledaños a dicha zona como Nuevo Jerusalén, La Palma, Jordán, Sachapoyas y Chucmar.

El complejo arqueológico consiste en viviendas circulares de piedra, que se ubica en una de las partes más altas de una montaña, a 5 kilómetros del pueblo de Chucmar. Para ingresar a la zona hay que caminar por una trocha que especialmente ha sido habilitada por los comuneros de la zona.

La expedición no solo pudo encontrar las viviendas circulares de piedra, ubicadas en una extensión aproximada de 10 hectáreas, sino también pudo encontrar batanes de piedra para chancar semillas, restos de hachas de piedra y cerámica.

En la zona se encuentra un extenso mirador de donde los antiguos pobladores divisaban desde los alto a sus posibles enemigos, a ambos lados se encuentran 2 precipicios.

Se ubicó además un cementerio preinca lleno de cráneos óseos y un sin número de cavernas o cuevas donde también fueron encontrados vestigios de los antiguos pobladores de la zona como cerámica y hachas de piedra.

El alcalde delegado del centro poblado de La Pona Alta, Gonzalo Herrera Saavedra pidió el apoyo del gobierno regional y central a fin de que en el valle de Utcubamba se implemente un circuito turístico en vista de los últimos descubrimientos realizados.

“Nuestras vías carrozables de acceso a nuestros pueblos están totalmente destruidos, por lo que no tenemos vías de comunicación, las recientes lluvias en Amazonas las han dañado seriamente” manifestó.

Este hallazgo arqueológico de Chucmar se suma a la recientemente descubierta en el Cerro Pachallama en el distrito de Jamalca (Utcubamba) en Amazonas, con iguales características.
(Con información de Andina)