Al menos 179 muertos en la región central del país
El Mercurio
Sismo destruyó el centro histórico de L’Aquila y derrumbó manzanas enteras mientras sus 50 mil habitantes dormían.El rescate de los sobrevivientes bajo las ruinas se realiza en medio de constantes réplicas y una fuerte lluvia.
Sólo ambulancias y personas que intentaban huir del lugar deambulaban anoche por L’Aquila, capital de la región del Abruzzo, la zona más afectada por el terremoto de 6,3 grados que se registró la madrugada de ayer y que dejó 179 muertos, 34 desaparecidos y graves daños en el patrimonio arquitectónico de esa ciudad medieval.
El poderoso sismo, el peor ocurrido en Italia desde 1980, cuando murieron 2.735 personas en Nápoles, derrumbó manzanas enteras de edificios mientras los 50 mil habitantes de L’Aquila aún dormían.
La ciudad de L’Aquila, a unos 100 kilómetros de Roma, fue fundada en el siglo XIII y contaba con gran número de joyas de la arquitectura, tanto de la época medieval como del Barroco.
Ninguna calle del casco histórico se salvó; los cúmulos de piedras y desechos dominaban el panorama. Numerosos automóviles quedaron enterrados, la campana de una iglesia yacía en el suelo tras desprenderse desde 15 metros de altura, y la cúpula de una de las iglesias dejó sus históricos frescos al aire libre tras derrumbarse.
Las construcciones que no se cayeron con el terremoto han sucumbido después con las más de 200 réplicas del sismo que se han sentido en la región.
“Es poco probable que se produzcan nuevos temblores de gran intensidad, pero no se pueden excluir”, dijo Franco Barberi, responsable de la Comisión de Riesgos Naturales.
Por la tarde comenzó a llover en la zona, lo que ha hecho más difíciles las tareas de rescate, que proseguían anoche.
Una decena de cuarteles policiales y de bomberos, estadios y gimnasios fueron acondicionados para alojar a los damnificados que no quisieron o no pudieron abandonar la ciudad. Para ellos se han instalado carpas para 20 mil personas. También se solicitó a los hoteles de la costa del Adriático alojar a miles de personas sin hogar.
Anoche, un centenar de heridos fueron llevados desde L’Aquila al hospital de la ciudad de Teramo (norte de Abruzzo).
“Ni un llanto ni un lamento de su parte”, relató a ANSA el jefe del Departamento de Cirugía, Carlo Alicandro Ciuffelli. “Hablaban de la muerte de sus cónyuges y de la destrucción de sus casas como si se refirieran a otras personas, tal era el estado de shock en que se encontraban”.
En Paganica, a 8 kilómetros de L’Aquila, el sismo derrumbó el 80% de las viviendas. En esa pequeña localidad murieron cuatro personas, entre ellas la abadesa de un convento.
El Consejo de Ministros decretó el estado de emergencia en la región del Abruzzo, y pospuso la aprobación de fondos de ayuda hasta determinar con exactitud el alcance de la tragedia. Sin embargo, el ministro de Infraestructura, Altero Matteoli, calculó en 1.300 millones de euros los fondos para reconstruir los edificios y casas particulares.
“Nadie será abandonado”, señaló el Primer Ministro, Silvio Berlusconi, tras visitar la zona del desastre.
“Continuaremos excavando debajo de los escombros día y noche hasta que tengamos la certeza de que no queda nadie vivo”. Roberto Maroni, Ministro del Interior
Roma azotada por sismos
Los terremotos en la zona centro de Italia han dejado sus huellas, especialmente en ciudades con un valor arquitectónico único como Roma. Historiadores señalan que unos 20 grandes sismos han sacudido la capital italiana en los últimos 2 mil años, a pesar de estar emplazada en un área de actividad sísmica moderada.
Según los registros científicos, los terremotos de los años 801 y 847 provocaron grandes destrozos en la estructura del Coliseo, los que no fueron reparados debido al desinterés existente respecto de las ciudades medievales y que afectaba el cuidado de sus monumentos.
Siglos más tarde, en 1349, un gran terremoto causó más daños en el edificio, provocando que una parte del lado sur se desprendiera, lo que todavía es visible. Según documentos, muchas de las piedras caídas fueron reutilizadas para construir palacios, iglesias, hospitales y otros edificios en Roma. En 1895 otro gran sismo dañó nuevamente muchos edificios históricos e iglesias, como el Palacio Alberoni, ubicado en el sur de Roma. Sin embargo, el más fuerte cerca de la capital (a 50 km ) ocurrió en 1915, con una magnitud de 7.0. Fue en Avezzano y dejó más de 32 mil muertos.
100 sobrevivientes han sido rescatados desde los escombros.
1.500 personas resultaron con heridas de diversa consideración.
70.000 damnificados por el sismo perdieron sus hogares.
20.000 carpas de campaña estaban dispuestas ayer para acoger a los afectados.
26 ciudades y localidades fueron afectadas.
1.300 millones de euros (unos US$ 1.745 millones) se destinarían para la reconstrucción de edificios y casas particulares.
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