Archive for November 2007

Wall Street cierra al alza por la inversión en Citigroup y caída del crudo

Wall Street cierra al alza por la inversión en Citigroup y caída del crudo
17:20 | El Dow Jones cerró con una subida del 1,69% en una sesión marcada por la recapitalización de Abu Dhabi en Citigroup

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Nueva York (EFE).- La Bolsa de Nueva York cerró hoy martes al alza y el Dow Jones de Industriales subió más de 200 puntos, después de que los inversores aplaudieran la inyección de capital de 7.500 millones de dólares de Abu Dhabi en el banco Citigroup y la caída del precio del barril de petróleo.

Según los datos disponibles al cierre, el índice Dow Jones de Industriales, el indicador más importante, subió 215 puntos (1,69 por ciento), hasta alcanzar las 12.958,44 unidades, impulsado por el alza de 29 de sus 30 valores, con Home Depot como única excepción. El Dow Jones ha perdido más de 1.200 puntos desde que el 9 de octubre alcanzara un máximo histórico de 14.164,53 unidades, debido a la inquietud en el mercado neoyorquino en torno a la crisis en el sector del crédito y de la vivienda y a las consecuencias que eso puede tener para el conjunto de la economía estadounidense.

Con la inyección de capital del emirato de Abu Dhabi en Citigroup, los inversores parecían haber visto hoy la luz al final del túnel de la crisis crediticia. Las acciones de Citigroup, que el lunes llegaron a caer por primera vez en cinco años por debajo de los 30 dólares, subieron hoy 52 centavos (1,74 por ciento) hasta los 30,32 dólares.

El mercado tecnológico Nasdaq ganó 39,81 puntos (1,57 por ciento), ubicándose en los 2.580,80 enteros. El selectivo S&P 500, que mide el rendimiento de las 500 principales empresas estadounidenses que cotizan en la Bolsa de Nueva York, subió 21,01 puntos (1,49 por ciento) para quedar en las 1.428,23 unidades. El índice tradicional NYSE ganó 132,26 puntos (1,41 por ciento), hasta los 9.521,76 enteros.

Los inversores vieron con alivio como el precio del crudo bajaba 3,28 dólares en la Bolsa Mercantil de Nueva York (NYMEX) y el barril de petróleo de Texas cerraba a 94,42 dólares, después de que el viernes alcanzara un máximo histórico de 98,18 dólares e hiciera temer una escalada hasta superar los 100 dólares.

Las noticias negativas de la jornada, las caídas del precio de la vivienda en el tercer trimestre y del índice de confianza de los consumidores en noviembre, no hicieron mella en Wall Street. El precio de la vivienda en el conjunto de Estados Unidos bajó un 1,7 por ciento en el tercer trimestre con respecto al anterior y un 4,5 por ciento con respecto al mismo período de 2006, según el índice Case-Shiller, elaborado por la agencia de evaluación de riesgo Standard & Poor’s.

Además, la confianza de los consumidores en la marcha de la economía de EE.UU. bajó en noviembre más de lo que se preveía, debido en parte a la volatilidad en los mercados financieros y al alto costo de la energía, informó The Conference Board. El índice de confianza que elabora esta entidad privada de análisis económico se sitúa este mes en 87,3 puntos porcentuales, comparado con los 95,2 puntos de octubre.

Nigel Gault, economista y analista de Global Insight, explicó que los consumidores estadounidenses se encuentran “más inquietos por las perspectivas económicas, pues deben luchar con la subida de la gasolina y de los costes del combustible para calefacción, la caída del precio de la vivienda y los temores a que se produzca una desaceleración del mercado laboral”.

La Bolsa de Nueva York movió hoy 1.651 millones de acciones frente a los 2.144 millones de títulos del Nasdaq, con más acciones que subieron que las que bajaron.

En el mercado secundario de la deuda, las obligaciones a diez años bajaron y ofrecían una rentabilidad, que se mueve en sentido inverso, del 3,95 por ciento frente al 3,84 por ciento del cierre del lunes.

La Reserva Federal de Estados Unidos inyectó, además, 14.750 millones de dólares al sistema monetario del país a través de su banco regional de Nueva York, encargado de realizar este tipo de operaciones.

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Un hombre habría muerto al estallar la batería de su celular en Corea del Sur

Un hombre habría muerto al estallar la batería de su celular en Corea del Sur

El Comercio

20:04 | El hombre de 33 años fue encontrado muerto por sus compañeros de trabajo. Estaba sangrando por la nariz y tenía su celular con la batería derretida en el bolsillo de su camisa

Tokio. (EFE).- Un hombre de 33 años fue encontrado hoy muerto presumiblemente a causa, al parecer, de la explosión de la batería de su móvil, en el primer caso de este tipo ocurrido en Corea del Sur, informó la policía a la agencia surcoreana Yonhap.

El hombre, al que la policía identificó únicamente por su nombre, Sur, fue encontrado muerto por sus compañeros de trabajo en una cantera de la provincia de Chungcheong del Norte, donde trabajaba como operario.

Un compañero suyo dijo que cuando se acercó a una colina para colocar una carga de dinamita encontró al hombre tumbado, al lado de una pala mecánica.

“Estaba sangrando por la nariz y tenía un móvil con la batería derretida en el bolsillo izquierdo de su camisa”, afirmó el compañero de trabajo de la víctima.

El profesor de la Universidad Nacional de Chungbuk, Kim Hoon, dijo tras examinar el cadáver que la muerte estuvo causada por la explosión de la batería del móvil, indica Yonhap.

Según el profesor, “sufrió heridas en la zona izquierda del pecho y la explosión le rompió varias costillas y la columna”.

Además, el corazón y los pulmones quedaron perforados.

Este fallecimiento supone el primer caso de muerte por explosión de una batería de móvil en Corea del Sur, pero el pasado mes de junio medios chinos recogieron un suceso parecido sucedido en China.

El Parlamento debe dar una amnistía política general

El Parlamento debe dar una amnistía política general

Fuente: La Razon

El Congreso Constituyente concedió en 1822 el primer acto de perdón al conceder indulto general a todos los militares del ejército, armada y del fuero de guerra.

Por Javier Valle-Riestra

Martilleo. Me repito. El Perú de hoy es ciertamente una democracia. Pero los últimos lustros han sido totalitarios. El Poder Judicial solo merece ese nombre por cortesía diplomática, como dijera un cónsul británico en el siglo XIX citado por González Prada. Los tribunales solo han servido para perseguir. Y hoy día la casta política es timorata y no se atreve a expedir una ley de esta naturaleza. A lo largo de los últimos sesenta años se promulgaron normas de perdón y olvido, en 1945, 1956, 1963, 1980. Y en su virtud salieron de las cárceles protagonistas de hechos cruentos e incruentos; culpables e inocentes. Solo bastaba comprobar la naturaleza política de los hechos o la intencionalidad facciosa de la persecución. Y de eso tenemos mucho hoy día. La absurda persecución de Olaechea, declarado inocente luego de extraditarlo y de diez años acorralado o la persecución de Pablo La Torre, solo por su parentesco con Abimael Guzmán, cuya extradición denegó Italia; la canallesca persecución de Moisés Wolfenson, a quien no se le computa el arresto domiciliario, pese a haber estado privado del ius movendi et ambulandi; la inicua persecución de Laura Bozzo; de Carlos Alvarez, o de los Generales Chacón y Yanqui –incriminados de tener cuenta en un Banco inexistente–; la del iletrado Chumpitaz; la estupidez de perseguir a Santiago Fujimori por la compra legítima del avión presidencial, y de infinitas personas procesadas antojadizamente en ese sectario fuero anticorrupción. Finalmente, los ciento sesenta reservistas que tuvieron un gesto rebelde contra el decadente régimen toledista invocando el artículo 307 de la Constitución de 1979 que legitima cualquier insurrección para restaurarla, etc. El enjuiciamiento hipócrita de los héroes de Chavín de Huántar; el acosamiento de Luis Giampietri y de infinitos marinos patriotas.
Y más radicalmente aún: el caso Fujimori. Deberían ser amnistiados él y sus ministros cómplices por el nefasto golpe del cinco de abril. Fue un delito político convalidado por la opinión pública y por la segunda elección (no la tercera). Y de los casos en que se ha concedido la extradición, debería ser eliminado el asunto referido a dos secuestros, ya que en su momento las garantías estaban suspendidas (y desde los días de Alan García). Y aunque sea galimático, o tautológico: cuando las garantías están suspendidas… no hay garantías.

De todo esto hay antecedentes seculares en el Perú y de los mismos se desprende que no solamente son impostergables amnistía e indultos, sino hacer una reforma constitucional que permita al Parlamento asesorado por Colegios de Abogados –que saben el quien es quien de las dictaduras fiscal y judicial—depurar a los fascistas, a los que denuncian y procesan sin pruebas, a los que condenan violando el indubio pro reo y el debido proceso.

II
El Congreso Constituyente, por ley del 30 de setiembre de 1822, concedió el primer acto de perdón al conceder indulto general a todos los militares del ejército y armada del Estado y demás personas que gozaran del fuero de guerra. Se comprendía a militares procesados, desertores y fugitivos, aunque estuvieren en servicio de país ocupado por el enemigo, por los delitos contra el servicio militar, infidencia y otros; a los reos sentenciados se les eximió de la pena capital y de otras condenas así como de los delitos comunes observando el indulto civil del 25 de setiembre de ese año. Firmaban la ley el Triunvirato integrado por José La Mar, Felipe Antonio Alvarado y el Conde de Vista Florida.

En 1835, Salaverry expidió en 29 de junio un Decreto que ordenaba “olvidar los delitos de los caudillos de montoneros y eximiéndolos de penas con el solo objeto de evitar a la sociedad la pérdida de unos hombres a quienes pudiera hacer útiles su arrepentimiento”. Sin embargo, había ordenado fusilar sin proceso el 1º de abril de ese año al general Francisco Valle-Riestra, defensor del orden legítimo. En 1839 el Gamarrista Congreso de Huancayo mediante Ley del 30 de noviembre concedió amnistía e indulto a los reos por causas políticas: “porque es de necesidad correr un velo sobre los extravíos políticos”.

III
Pero hablemos de las principales amnistías. El ex Presidente José Rufino Echenique, derrocado por la Revolución Liberal de Castilla, es controvertido en 1855 por el negociado de la consolidación, las deudas de la Independencia, los vales, las requisas. Se acusó apasionadamente de corrupción a ese régimen. Se les exilia. Se procesa a almirantes, a generales, a ministros de Echenique. Se les persigue, se les da de baja en el escalafón.

El 23 de noviembre de 1855 se había dictado esta Ley:

“Artículo Único.- Quedan sometidos a juicio el ex Presidente D. José Rufino Echenique, las personas que como Ministros de Estado han tomado parte en su administración, los Generales del Ejército y Armada y los funcionarios civiles y políticos que hayan contribuido a la desorganización de la República y a la ruina de su Hacienda.”

Pero diez meses después de la batalla de La Palma fue puesto en debate en la Convención un proyecto de amnistía a favor de quienes habían defendido al precedente gobierno. La revolución moralizadora no había podido probar ningún cargo contra los representantes principales del gobierno anterior y terminó por reincorporar a filas de infinitos militares. El gran tribuno José Gálvez Egúsquiza se opuso sin éxito a la amnistía. Dijo demagógicamente y en lenguaje tribunicio algo equivocado: “la amnistía consiste en que después de olvidar el pasado restablezcamos ese mismo pasado”.

La difamación de la administración derrocada había hecho que el primer interesado en un juicio fuese Echenique. Reiteradamente lo había pedido desde su exilio. Desgraciadamente no llegó a concretarse el proceso. Ingresa, Echenique, clandestinamente al Perú y no obstante sus protestas, después de infinidad de peripecias judiciales, es vuelto al destierro. Regresa nuevamente al Perú en 1861. Y aún entonces insiste para que se le prosiga la Residencia. Inexplicablemente la Corte no tomó la determinación. Echenique en sus Memorias (tomo segundo) dice: “aunque desagradado con tal procedimiento, tuve que resignarme a ello para que no se atribuyera mi insistencia en el juicio conducente a fines de ambición”. Basadre llama a Echenique “hombre que con energía indoblegable, no exenta de patética majestad, buscó la oportunidad de probar su inocencia”.

IV
Otra amnistía histórica es la expedida por Ley 10220, firmada por José Gálvez, Presidente del Senado, nieto de José Gálvez Egúsquiza. Esa ley excarceló a centenas de héroes apristas que habían luchado por la libertad enfrentándose a las dictaduras de Benavides y Prado. Su texto fue:

Ley Nº 10220 (28 de julio de 1945)

Artículo 1.- Concédase amnistía e indulto general a todos los militares y civiles sentenciados y procesados por Cortes Marciales o por fueros privativos, por razones políticas o sociales; y restitúyase los derechos de que hubiesen sido despojados.

Artículo 2.- Los miembros de los Institutos Armados que reunían, en el momento del proceso o la sentencia, los requisitos para el ascenso, quedan expeditos para su correspondiente promoción.

Artículo 3º.- Las autoridades civiles y militares pondrán en inmediata libertad a todos los ciudadanos a quienes comprende esta ley.

Artículo 4º.- El Poder Ejecutivo dictará las disposiciones pertinentes para que las personas expatriadas por motivos políticos o sociales puedan regresar al país.

Con el corsi e recorsi de la política fascista del Perú el Partido Aprista volvió a ser proscrito en octubre de 1948. Se clausuró sus locales; se aherrojó imprentas; se enclaustró en la penitenciaría de Lima a infinitos líderes, decenas marcharon al exilio; Haya de la Torre fue forzado al asilo en la embajada de Colombia, desde enero de 1949 hasta abril de 1954, en que salió desterrado y despojado inicuamente de la nacionalidad; fueron asesinados líderes sindicales. Pero exhausta la dictadura de Odría se restauró formalmente la democracia en 1956 y se expidió una nueva ley de amnistía, la Ley Nº 12654 (Julio, 1956) que concede amnistía e indulto político general por delitos políticos sociales. Se cortó los juicios. Se extinguió la acción penal y la pena. Se derogó los decretos que declaraban fuera de la ley al Partido Aprista Peruano, privándolo de sus derechos legales. Se reconocía que no era partido político de organización internacional. Ponía en inmediata libertad a los militares y civiles amparados por la amnistía. Y el artículo 4º de esa histórica ley reivindicaba a Haya de la Torre del canallesco Decreto Supremo que lo declarara indigno de la ciudadanía peruana, para saciar el odio de la oligarquía y de “El Comercio”. Su texto es:

Artículo 4º.- Quedan sin efecto los Decretos y disposiciones expedidos en aplicación de las leyes que se derogan, así como el Decreto Supremo 2679 de 6 de Abril de 1954, dado con motivo del extrañamiento del ciudadano Víctor Raúl Haya de la Torre, debiendo restituirse conforme a ley en el goce de sus derechos constitucionales y sus bienes, a quienes hayan sufrido sus efectos. La restitución de bienes a que se refiere este artículo no da derecho indemnizaciones o reparación por daños y perjuicios.”

V
Acabada la dictadura octubrista del militarismo, en 1980 se dictó, por iniciativa mía –entonces Diputado aprista- la Ley Nº 23215 que dispuso amnistía general a quienes se encontraran procesados en todos los fueros por hechos de naturaleza político social o conexos subordinados a éstos. Quedaron amnistiados quienes habían cometido delitos de prensa, delitos derivados de huelgas, paros, luchas sindicales o agrarias, por delitos perpetrados en las campañas electorales. A las pocas semanas se promulgó una ley ampliatoria, la 23218, precisándose nominativamente que estaban comprendidos dentro del alcance de la ley de amnistía los seguidos por un personaje de la dictadura contra Juan Vicente Ugarte del Pino y ex directivos del Ilustre Colegio de Abogados de Lima. Y, finalmente, los seguidos contra el escritor Don Luis Felipe Ángel de Lama, condenado por sentencia firme, a raíz de su cáustico enfrentamiento a la dictadura militarista de Velasco. Esta ley es ejemplo de cómo se puede amnistiar señalando personas y no casos abstractos.

Creo, al revés de José Gálvez Egúsquiza, que las amnistías no modifican el pasado, sino que modifican el futuro. Escojan señores parlamentarios: enmendarse o perecer políticamente.

Lima, 13 de noviembre de 2007.

1881-1884: La Campaña de La Breña

1881-1884: La Campaña de La Breña

fuente: La Razon

La contraofensiva de julio de 1882 fue un triunfo extraordinario de Cáceres, pues se expulsó a los chilenos de toda la región central, encerrándolos otra vez en los cantones de Lima. Se demostraba así que era posible derrotarlos y exigirles nuevos términos en las tratativas de paz.

Germán Calderón Ticse*

Andrés Avelino Cáceres. Él, con sus huestes indígenas, luchó durante más de tres años para resistir y hostigar al invasor chileno que se había instalado en Lima, valgan verdades, con el consentimiento traidor de muchos, en especial políticos. Sobre La Breña se han escrito múltiples páginas laudatorias. En esta oportunidad tiene la palabra el historiador Germán Calderón Ticse (NdeR).

Después de la adversa suerte corrida por nuestras armas en la Campaña del Sur y en la Campaña de Lima, el alto mando enemigo creyó concluida la guerra, y ocupó la capital con un poderoso ejército exigiendo la suscripción de un tratado de paz que le reconociese posesión en los territorios del guano y del salitre.

Habiéndose retirado a la sierra el dictador Nicolás de Piérola, los vecinos notables de Lima dieron forma a un gobierno provisorio, cuya presidencia recayó en el doctor Francisco García Calderón, quien se negó a la paz con cesión de territorio. En los primeros días de abril, los invasores empezaron sus incursiones en la sierra central, provocando la inmediata resistencia de pequeñas fuerzas patriotas que organizó el coronel Agustín Bedoya, cuya acción en la quebrada de San Jerónimo (valle de Santa Eulalia) fue preludio de lo que sería la Campaña de La Breña. Al mismo tiempo que se movilizaban más tropas enemigas para controlar el ferrocarril central y tener expedito el camino para saquear las poblaciones del interior, salió de Lima el general Andrés Avelino Cáceres, quien estuvo tres meses convaleciente de la herida recibida en la batalla de Miraflores, eludiendo con apoyo de amigos el acoso enemigo. Originalmente, Cáceres tuvo en mente encabezar la resistencia en el frente sur, como lo explicó en una carta dirigida al coronel Recavarren. Pero fue llamado por Piérola a Jauja y acató disciplinadamente la orden, siendo nombrado Jefe Superior Político y Militar de los Departamentos del Centro. Al pasar el dictador a Ayacucho sólo le dejó el nombramiento y unas pocas fuerzas desorganizadas.

Cáceres, a partir de entonces, tendría que actuar huérfano de apoyo oficial e incluso incomprendido por varias autoridades políticas. Afrontándolo todo, convocó a los pueblos para preparar la resistencia al invasor, además de exhortar a las fuerzas vivas para lograr la Unidad Nacional. No pudo lograr esto último, pues la anarquía política incluso se agudizó (en 1881 dos presidentes, dos congresos, etc.). Pero ganó el mayoritario respaldo del campesinado, que fue el núcleo humano del Ejército de La Breña. Se le unieron también esforzados oficiales y soldados que procedentes de diversas partes del país llegaron hasta su cuartel general, instalado consecutivamente en Jauja, Matucana y Chosica. Faltó armamento, vestuario, apoyo oficial; pero sobró el entusiasmo y el valor, organizándose varios batallones de línea y numerosas columnas de guerrilleros, alarmando al enemigo. Así, en el segundo semestre de 1881 el Ejército de La Breña avanzó victoriosamente hasta ocupar Chosica, refugiándose el enemigo en la capital.

El plan concebido por el jefe de la Resistencia era el de cercar a los invasores en las contadas ciudades costeras que ocupaba, para obligarlo a negociar una paz sin detrimento de la heredad nacional. De haber tenido apoyo en todas las esferas sociales, de haberse logrado en ese momento crucial la Unidad Nacional, Cáceres incluso hubiera triunfado, pues Chile soportaba una crisis política debido a la prolongación de la guerra sin definición de resultados. Por desgracia, continuó la desunión entre peruanos. En setiembre de 1881 el presidente García Calderón fue desterrado a Chile y en su lugar se nombró al vicepresidente Lizardo Montero, quien desde Cajamarca se trasladó a Arequipa, donde instaló su gobierno.

Piérola inoperante
En noviembre del mismo año el Ejército de La Breña desconoció a Piérola, por su absoluta inoperancia y por sospecha que se tuvo de que trataba en secreto con los chilenos. Cáceres no aceptó el mando supremo que se le propuso y acató la autoridad de Montero. Los pierolistas se unieron entonces a los chilenos, que en enero de 1882 movilizaron un poderoso ejército a la sierra, obligando a la retirada de las huestes de Cáceres. En una proclama este jefe denunció con nombre propio a los responsables de la adversa suerte.

Pese a tal coyuntura, el Ejército de La Breña tuvo una honrosa retirada, incluso triunfando sobre los chilenos en el primer Combate de Pucará, el 5 de febrero de 1882. El enemigo ocupó el valle del Mantaro y estableció su cuartel general en Huancayo. Cáceres continuó la retirada exigiendo la inmediata presencia de las tropas que acantonaban en Ayacucho a las órdenes de Arnaldo Panizo. Inexplicablemente, este jefe desacató la orden, obligando a Cáceres a marchar a su encuentro.

El 18 de febrero, a media jornada, ocurrió el desastre de Julcamarca, al desatarse, cuando ascendían una empinada cuesta, una dantesca tempestad que diezmó a las tropas de Cáceres, que con sólo 400 hombres y en muy precarias condiciones llegaron a Huancavelica. Pese a todo, el Ejército de La Breña avanzó sobre Huamanga, donde la persistencia en rebeldía de Panizo provocó el Combate de Acuchimay, el 22 de febrero de 1882. Desde esa fecha y hasta los primeros días de junio Huamanga fue el nuevo cuartel general de los patriotas. Cáceres reorganizó su ejército, en tanto que las guerrillas del Mantaro hostilizaban de continuo a las guarniciones chilenas.

La contraofensiva genial
Entre marzo y mayo se libraron numerosas acciones, en Sierralumi, Huaripampa, Huancaní, Llocllapampa, Sicaya, Chupaca, Pazos, Acostambo, Ñahuimpuquio y otras pequeñas localidades. Fue entonces que Cáceres proyectó una genial contraofensiva que tenía por objetivo aniquilar en detalle a todas las fuerzas enemigas atacándolas a un mismo tiempo desde las afueras de Huancayo hasta La Oroya. Para el caso dividió su ejército en tres columnas: una se destinó a La Oroya, comandada por el coronel Máximo Tafur; otra a Concepción, al mando del coronel Juan Gastó y la tercera quedó al mando de Cáceres para atacar frontalmente Huancayo. Por desgracia, los sucesos de La Oroya se adelantaron y los chilenos lograron resguardar el puente, lo que fue vital para su posterior escapatoria, porque entre el 9 y 10 de julio las guarniciones chilenas de Marcavalle, Pucará y Concepción fueron completamente derrotadas, huyendo el resto del ejército chileno a órdenes del coronel Estanislao del Canto.

Los guerrilleros alcanzaron dos victorias más, en San Juan Cruz y Tarmatambo, pero Cáceres no pasó más allá de Tarma al tomar conocimiento de que no había podido cumplirse la destrucción del puente de La Oroya, donde el enemigo fue convenientemente reforzado. En efecto, por allí fugó camino de Lima, pero soportando a todo lo largo del trayecto las arremetidas de los Guerrilleros del Rímac, comandados por Ricardo Bentín, Incháustegui, González y otros.

La Contraofensiva de julio de 1882 fue un triunfo extraordinario, pues se expulsó a los chilenos de toda la región central, encerrándolos otra vez en los cantones de Lima. Se demostraba así con fundamento que era posible derrotarlos y exigirles nuevos términos en las tratativas de paz.

La traición de Iglesias
Pero vino a ocurrir entonces un hecho por demás vergonzoso. Un grupo de políticos pierolistas proclamó en Cajamarca un titulado gobierno regenerador, cuya presidencia se dio a Miguel Iglesias, discutido líder que en el tristemente célebre Grito de Montán desconoció el triunfo patriota en el Combate de San Pablo declarando que sólo quedaba aceptar el tratado de paz tal y como lo imponían los chilenos. Ese torvo proceder causó la protesta de muchos pueblos y en la propia Cajamarca. Iglesias fue combatido por el coronel patriota José Mercedes Puga. Al mismo tiempo, las localidades de Ica y Cañete se convirtieron en el segundo bastión de La Breña, siendo escenario de numerosos combates contra los invasores.

En uno de ellos se inmoló el heroico comandante José Gutiérrez, a quien los chilenos llamaron El Zambo, pues supo captar el apoyo de indios, negros, zambos y mestizos de esos valles, enarbolando con dignidad la bandera que Cáceres hacía flamear al otro lado de la cordillera. Y hubo un tercer bastión de La Breña en el interior de Tacna, donde actuaron las guerrillas de Gregorio Albarracín, Nicolás Ortiz Guzmán y Juan Luis Pacheco de Céspedes, inmolando sus vidas los dos primeros en los combates de Chucatamani y Sama. Así fue que osciló el heroísmo y la defección en los aciagos como gloriosos años de La Breña. Creció por doquier en las ciudades la propaganda derrotista, alentada por los chilenos, mientras en el interior no cejó nunca la lucha de resistencia.

Retirada al norte
En mayo de 1883, al sufrir una grave defección en las tropas que guarnecían Canta, Cáceres convocó una Junta de Guerra en Tarma, cuando se sabía ya que desde Lima se movilizaban por los tres valles de salida sendas divisiones con la misión de aniquilarlo, actuando como guías los adeptos a Iglesias.

El Ejército de La Breña emprendió entonces la sacrificada Retirada al Norte, en la que tuvo que tramontarse la cordillera Blanca, en lo más frío de la estación invernal. Pocos ejércitos del mundo podrían enorgullecerse de tal hazaña; y se compara a las huestes de Cáceres con las de Aníbal, César y Carlomagno, capitanes de fama universal. En la historia andina, Cáceres tuvo como antecedentes a los grandes capitanes generales Pachacuti, Túpac Inca Yupanqui y Apo Quisquis. Al avanzar por Áncash, Cáceres tenía en mente la toma de Cajamarca para acabar con el grupo de entreguistas que lideraba Iglesias. Pero éste fue oportunamente socorrido por una fuerte división chilena movilizada desde Trujillo, de modo que los ejércitos contendientes se encontraron en Huamachuco para definir el destino de la guerra.

En notoria inferioridad de condiciones materiales, los de Cáceres aceptaron el combate, que tras escaramuzas entre el 8 y 9 de julio, se hizo general el 10, con un avasallador avance de los patriotas que estuvieron a punto de tomar el cerro Sazón donde se había fortalecido el enemigo. El triunfo iba a coronar los esfuerzos de los bravos breñeros cuando en el momento culminante advirtieron que ya no tenían municiones. Con los chilenos muy cerca sólo atinaron a usar los fusiles como mazos, cayendo en derrota tras esforzada resistencia.

Cerca de un millar de patriotas se inmolaron en Huamachuco, entre ellos varios de sus jefes más esclarecidos, como Máximo y Manuel Tafur, Germán Astete, Juan Gastó, Santiago Zavala, Leoncio Prado y varios más. Huamachuco fue la hecatombe del dolor y la apoteosis de la gloria. Sus escenas de heroísmo son dignas de la más grande epopeya del patriotismo sin par. Quiso el destino preservar la vida del general Andrés Avelino Cáceres, quien merced al brioso corcel que lo sostenía, llamado “El Elegante”, pudo eludir el cerco enemigo, tomando las alturas para retirarse por caminos extraviados.

El nuevo ejército breñero
Cierto que escribió con los ojos nublados por las lágrimas el parte de esa memorable batalla, pero más cierto aún que retempló entonces su convicción de que se lucharía hasta el final. Y marchó esta vez más allá de Ayacucho, hasta Andahuaylas, donde el segundo semestre de 1883 alzó un nuevo Ejército de La Breña, siempre con el apoyo vital de los pueblos campesinos.

Pero paralelamente se sucedieron hechos que desgraciaron al Perú. Iglesias pasó a Trujillo y desde allí a Lima, donde el 22 de octubre estampó su firma en el oprobioso Tratado de Ancón.

Una semana después, Montero, que con reiteración negó apoyo al Ejército de La Breña, fue incapaz de defender sus posiciones en Arequipa y huyó por Bolivia, hacia Argentina. A nivel oficial Cáceres quedó solo, como lo estuvo siempre a lo largo de toda la Campaña de La Breña, pero no rindió su espada. Se mantuvo a la expectativa y en junio de 1884 avanzó hasta Huancayo viendo que los chilenos en vez de retirarse, conforme a lo estipulado en Ancón, querían prolongar su permanencia. Los conminó con rigor y declaró que aceptaba la paz “como un hecho consumado” y sólo entonces, entre julio y agosto de 1884, los chilenos empezaron su retirada final, quedándose empero con los ricos territorios del guano y del salitre.

Y Cáceres emprendió entonces la Campaña Constitucional, la lucha por recuperar el honor y la dignidad de la nación, campaña cuyo objetivo fue terminar con el gobierno que nos impusiera Chile, lo que alcanzó tras la famosa Huaripampeada de 1884. Los pueblos lo proclamarían entonces Presidente Constitucional de la República y él asumiría el difícil Gobierno de la Reconstrucción Nacional.

* Academia de Historia del Perú Andino

Walter Alva anuncia hallazgo de pintura mural más antigua de América

En cerro de Pomalca está origen de cultura norperuana
Walter Alva anuncia hallazgo de pintura mural más antigua de América

Andina

Chiclayo, nov. 10 (ANDINA) .- Un santuario religioso que representaría la cuna de la cultura del norte del Perú, así como el mural más antiguo de América, fueron descubiertos en el cerro Ventarrón, ubicado en el Centro Poblado del mismo nombre, a cuatro kilómetros del distrito de Pomalca, en la provincia de Chiclayo, Lambayeque.

Al hacer hoy el anuncio del importante hallazgo arqueológico, el director del Museo Tumbas Reales de Sipán, Walter Alva, dijo que según los resultados del fechado radiocarbónico realizado en laboratorios Beta de los Estados Unidos, el templo tiene una antigüedad “de 4 mil años, es decir 2 mil años antes de Cristo”.

Agregó que pertenecen al período arcaico o precerámico tardío. “Esto significa que cuando se construyeron estos templos todavía no se fabricaba ceramios, pero tenemos un santuario con imágenes, con símbolos de arquitectura altamente desarrollada”, enfatizó.

El investigador lambayecano recordó que el monumento arqueológico, antes de que se iniciará la investigación el pasado 2 de agosto, era un complejo histórico casi totalmente destruido por la propia población de la zona.

“Este monumento ha sido afectado en la tercera parte de lo que fue, por efecto de la extracción de material de construcción para adobe. Además había sido cortado por los pobladores para construir corrales”, refirió.

Alva agregó que entre 1990 y el 92 el monumento fue saqueado por profanadores que sin embargo no lograron penetrar a la estructura arquitectónica del templo, donde han surgido hallazgos como fragmentos de enlucido con pintura roja y blanca, “así como una escalera que nos llamó la atención porque normalmente en la arquitectura de la época formativa, época Cupisnique, Chavín o Chavinoide, todos los edificios son edificaciones simétricas que tienen una arquitectura muy bien elaborada”.

“Aquí lo que llama la atención es una esquina curva adaptada a la topografía del terreno, es decir hay un concepto arquitectónico que combina con los otros elementos a observar”, indicó.

Alva señaló que al limpiarse la primera fachada exterior del templo, se ha encontrado una arquitectura de contrafuertes, algo extraña, que no se ha visto en otros lugares. “Nos da la impresión como si fuera una especie de fortaleza medieval, solo como una comparación”, acotó.

Mencionó que cuando realizó el reconocimiento para la intervención arqueológica en este monumento, se encontró que no estaba construido con adobes, con piedras, sino con bloques de barro, sedimento de barro probablemente trasladado del río y puestos en esta zona.

“Un sistema de construcción totalmente primitivo, muy temprano, muy original (…) no existe otro monumento en el norte del Perú que tenga esas características de construcción”, aseguró agregando que pesar de tener un cerro al frente no usaron la piedra.

Añadió que además usaron palos para establecer fachadas que después enlucían y en las que hacían trabajos de decoración.

Walter Alva resaltó que durante el trabajo de investigación también se localizó una fachada que causó impresión, porque se trata de una decoración en bandas rojas y blancas que forman una especie de “V” que se dirigen en ambos sentidos.

Explicó que se encontró también como una ofrenda, el esqueleto de un mono así como de un guacamayo con un collar de turquesas, puestos sobre el techo, como elementos de carácter ritual.

Anotó que el hallazgo principal, donde se puede ver la que sería la pintura mural más antigua del continente americano con 4 mil años de antigüedad, consiste en la representación de una red multicolor y dentro la imagen de un venado. “Casi tenemos que descubrirlo, pero con una gran calidad artística”, aseguró.

Finalmente informó que en la parte alta del cerro se ha logrado descubrir dos templos más y restos de un muro, lo que demuestra que toda la zona ha sido escenario del desarrollo de la cultura Norperuana desde sus orígenes hasta la época Cupisnique, Chavín y las demás”

“Tenemos en la parte alta del cerro Ventarrón, un monumento de la cultura Inca que oportunamente daremos a conocer”, concluyó.

(FIN) SDC/DBG

Descubren restos más antiguos que los del Señor de Sipán

Descubren restos más antiguos que los del Señor de Sipán
Arqueólogos estiman que datan de 3 mil años.

Expreso

A media hora del centro de Lambayeque se encuentra el distrito de Pomalca donde hace un mes un grupo de investigadores, encabezados por el arqueólogo Néstor Alva Meneses, llegaron hasta las localidades de Ventarrón y Colluz, para presenciar la excavación de una tumba que contenía un cadáver envuelto en mantos textiles diseñado con motivos moches.

Fue el primero de 20 cadáveres que hasta la fecha se han desenterrado en ambos complejos arqueológicos; sin embargo, es en Ventarrón donde se ha hecho el mayor descubrimiento al ser éste un complejo arqueológico que sería una ciudad perdida debajo de los arenales y que en versiones preliminares sería un eslabón fundamental para la historia de los peruanos y una noticia mundial.

“Se presume que los cadáveres encontrados en Ventarrón son de hace 3000 años antes de Cristo (a.C), con lo cual se confirmaría que existió una civilización más antigua que la del Señor de Sipán. Sin embargo, todavía se desconoce la importancia en la escala de autoridad. Por ahora, son cadáveres envueltos en textiles, huacos y vasijas. Esperamos encontrar algo aún mayor”, manifestó Alva.

Aunque en un primer momento los arqueólogos dataron este descubrimiento en 2000 a.C, se sabe que recientes pruebas realizadas mediante el Carbono 14 han determinado una antigüedad fichada en los 3800 a.C, es decir unos 5,000 años hacia atrás; lo cual constituye un descubrimiento sin precedentes, pues a pesar de que el Señor de Sipán es reconocido en el mundo por la fastuosidad en la que vivió hace 1,770 años atrás, el descubrimiento de los antiguos habitantes de Ventarrón será, sin duda, un hallazgo de enorme repercusión por la antigüedad, comparada posiblemente con los restos hallados en la ciudad de Caral (Arcaico Medio Tardío).

Finalmente, Alva Meneses resaltó la importancia que constituirá el descubrir cómo llegaron a edificar fortalezas en base a champas (similar a adobe) muy bien edificadas, con escalones finamente enlucidos y con paredes pintadas con colores (Rojo, amarillo, negro, y blanco).

Por su parte, el arqueólogo Walter Alva Alva, informó a Expreso que en los próximos días se convocará a una conferencia de prensa para alcanzar mayores detalles sobre este descubrimiento. “Es algo mucho más antiguo que el descubrimiento del Señor de Sipán, lo cual constituye un descubrimiento trascendental en la historia del Perú”, adelantó Alva.

El director de la Unidad Ejecutora del Proyecto Naylam-Lambayeque, Selso Sialen Távara, destacó que este es un descubrimiento antiquísimo de suma importancia. Adelantó que esperan confirmar la presencia del ministro de Educación, José Antonio Chang, para la conferencia de prensa en la cual se informará “la secuencia cultural cronológica”, dijo.
KAREM BARBOZA

El dato
A fin de mes se realizará una fuerte inversión por parte de la Unidad Ejecutora del Proyecto Naylam, entidad gubernamental designada para el control de las diversas excavaciones, por lo que permanecerá cerrado al público durante un buen tiempo.